El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid y diputado en el Congreso, Javier Ortega Smith, ha denunciado que son “cuatro” las personas que manejan el partido entre bambalinas y que lo hacen “por la pasta”, atribuye “vanidad personal” al presidente, Santiago Abascal, y adelanta que conservará su acta en la Cámara Baja si finalmente es expulsado de la formación, incluso integrándose en el Grupo Mixto.
“Los cuatro que dirigen (la formación por detrás) su objetivo se llama pasta, dinero y poder, nada más, así de triste”, ha indicado. “Son personas que en su vida han tenido dos euros juntos y que cuando los han tenido los han perdido y han dejado deudas, que han visto que esto de la política es un trampolín fabuloso para tener recursos públicos, tener mucho dinero y poder decidir con eso para colocar a muchos amigos, tener ellos una vida que ni de broma han tenido antes ni podrían siquiera soñar por sus profesiones y sus oficios”, ha agregado en una entrevista en 'Onda Madrid', recogida por Europa Press.
Ortega apunta al ego de Abascal
Sobre el líder de la formación, Santiago Abascal, ha recordado que el dirigente al que conoció era alguien “altruista, con vocación”, que actuaba “por patriotismo”. Al ser cuestionado sobre si también percibe ego y ansias de reconocimiento, Ortega admite que “lamentablemente también”.
“Que te veas con no sé qué dirigente internacional (...) pero es que no hemos venido a eso, es que no hemos venido a satisfacer nuestras vanidades personales, no hemos venido a satisfacer nuestros egos personales, no hemos venido a convertir la política en nuestro 'modus vivendi', hemos venido a la política para resolver los problemas de los españoles, aunque en ello nos juguemos nuestra integridad física, nuestra economía personal, nuestro prestigio profesional y a que nos crucen la cara”, ha lanzado.
Grupo Mixto
Cuestionado sobre si piensa mantener su escaño en el Congreso en caso de que le “echen” del grupo parlamentario de Vox, ha respondido que “por supuesto” pasará al Grupo Mixto. Ha subrayado que se siente muy orgulloso de haber integrado el grupo parlamentario, de sumarse a un proyecto político y de defenderlo como diputado nacional desde 2019 y, a la vez, como portavoz en el Consistorio madrileño, insistiendo en que no ha hecho nada que justifique que deba abandonar su asiento en la Cámara.
“Mientras que mantenga la legislatura voy a cumplir con mis responsabilidades como diputado donde me corresponda según el reglamento. Ahí seguiré luchando por España y lo seguiré haciendo con la misma ilusión y con la misma vocación de servicio”, se ha comprometido.
“Yo soy el de Vox como el que más”
Al preguntarle si en unas futuras elecciones generales volvería a votar a Vox, Ortega lo tiene meridianamente claro y responde que sí, “por supuesto”, porque se considera parte del partido. Carga contra quienes, a su juicio, se han apropiado de la organización: “Lo malo es que se han creído algunos que Vox es su cortijo personal y que solo si estás aplaudiéndoles todo el día y diciéndoles que son los más guapos, los más altos y los mejores y que todos lo hacen bien tienes derecho a entrar en su cortijo”, ha criticado.
“Yo soy de Vox como el que más. Este proyecto nació en un tren volviendo un 12 de octubre de Barcelona y decidimos llamarlo Vox. Cuando éramos cuatro y el de la guitarra. No teníamos ni para pagarnos no digo una sede, es que no teníamos ni los muebles, que fue un donativo que nos hizo una persona para que tuviéramos una mesa, un ordenador y una silla. Así que no va a venir nadie a quitarme el derecho que tengo a defender este proyecto político”, ha resaltado.
Ortega Smith sostiene que su objetivo actual es dar la batalla “desde dentro de Vox para que Vox recupere la esencia por la que nació un día”, concluyendo así su intervención.