El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha reiterado este lunes que “no” existe ninguna opción de que el PSOE se abstenga en Extremadura para facilitar que María Guardiola asuma la Presidencia de la comunidad. A su juicio, el PP actual es el “más destructivo de la democracia española” y le reprocha practicar “política basura” por seguir la estela de la ultraderecha y fortalecerla.
En una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, López ha sido cuestionado expresamente sobre si los socialistas contemplan abstenerse en la región. “No”, ha contestado de forma rotunda, subrayando a continuación que “tampoco lo ha pedido nadie”.
Según el ministro, la dirección del PP está recurriendo a adelantar comicios con el único objetivo de que el PSOE pierda “dos escaños”. Considera que “hay que ser irresponsable” para usar las comunidades autónomas como herramienta partidista y convocar elecciones cada pocos meses, aun a costa de mantenerlas “bloqueadas un año”, cuando son las encargadas de gestionar servicios esenciales como la sanidad y la educación.
López sostiene que la derecha está “profundamente equivocada, atemorizada, bloqueada” por “copiar” los discursos, las estrategias, “los insultos, los mensajes, los marcos mentales de la ultraderecha”, lo que, en su opinión, solo “alimenta a la ultraderecha”.
Como ejemplo, ha recordado que hace dos meses Pilar Alegría planteó al Gobierno de Aragón la posibilidad de que el PSOE se abstuviera para aprobar los presupuestos y que el presidente Jorge Azcón rechazó la propuesta y optó por convocar elecciones. Por ello, dice añorar al PP de otras etapas, que, según él, sí era capaz de alcanzar acuerdos.
La “gran X” y el avance de Vox
Para Óscar López, la cuestión clave en este momento, “la gran X”, es la “ola ultra” y el auge de Vox, que, asegura, “está contaminando el momento político”.
En su opinión, quien tenía la responsabilidad de “haber sido capaz de canalizar eso de hacer frente a eso, de haber dado una respuesta a todo eso, era la derecha, era el Partido Popular y no solamente no sabe qué hacer, sino que encima les blanquea, les copia, les mete en los gobiernos y ahora pasa lo que pasa”.
Por este motivo, acusa al partido de Alberto Núñez Feijóo de ser el “más destructivo de la historia de la democracia española”. Advierte de que el líder del PP, “que vino para hacer política para adultos, para hacer un PP más grande, más tradicional, más centrado, más de acuerdos, lo único que ha hecho ha sido política basura y política ultra”. A su entender, el único legado que dejará Feijóo será “meter a la ultraderecha en el Gobierno”.
Al ser preguntado si el Gobierno tiene alguna responsabilidad en el crecimiento de Vox, López lo niega: “Absolutamente, no”. Defiende que el Ejecutivo está “combatiendo” las tesis de la derecha con medidas concretas, como el hecho de que España sea el país que más crece de la OCDE, que se marquen récords de empleo, que se incrementen las pensiones y el SMI y que se regularice a trabajadores migrantes. Todo ello, afirma, “desmonta el discurso de la ultraderecha”.
Apoyos de Junts y ERC y críticas al PP
El ministro y secretario general del PSOE de Madrid sostiene que la derecha intenta desgastar al Gobierno agitando asuntos como la okupación, cuando él considera que el verdadero problema es el acceso a la vivienda: “hay quien se dedica a alimentar un descontento con tal de desgastar con temas que acaba recogiendo la ultraderecha”.
Preguntado por si no cree que al Ejecutivo le perjudica tener que buscar el apoyo de partidos independentistas como Junts o ERC para sacar adelante las leyes en el Parlamento, ha defendido que merece la pena buscar votos “debajo de las piedras” para poder transformar la vida de la ciudadanía, subir las pensiones, el SMI o impulsar una reforma laboral que garantice contratos estables.
En todo caso, culpa al PP de los proyectos que no salen adelante y le acusa de tratar de desgastar al Gobierno bloqueando las votaciones en las Cortes. Se pregunta si “se puede ser más irresponsable” y reprocha a los populares que no actúen como un auténtico partido de Gobierno.