El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha salido en defensa de la respuesta del Ejecutivo ante la crisis ferroviaria, destacando su actitud por “no esconderse y dar la cara a los medios” y subrayando que, a su entender, en otras coyunturas no se actuó de la misma manera. Ha vinculado además el actual déficit de inversión en la red ferroviaria y en otras infraestructuras a la crisis financiera de 2007-2008, que, en su opinión, supuso “un paso atrás gigantesco” para el conjunto del país.
En este contexto de numerosas víctimas mortales, García-Page ha lamentado que se trate del “peor escenario para que haya buitres políticos”, sin importar la ideología que representen. “Me da exactamente igual que la dirección de una tragedia beneficie o perjudique al PSOE, al PP o a cualquier otro partido”, ha señalado el dirigente socialista en unas declaraciones realizadas en Fitur y recogidas por Europa Press.
Al mismo tiempo, ha puesto en valor la “unidad” mostrada en España en torno al dolor de las víctimas y ha anunciado su presencia en el funeral homenaje programado para el día 31 en Huelva.
García-Page ha recalcado la importancia de permitir que la comisión de investigación continúe su labor antes de emitir juicios sobre la gestión de la crisis. “Está todavía en pura investigación y hay que ser respetuosos con lo que vaya arrojando”, ha afirmado, insistiendo en que no se anticipe un veredicto político.
Con todo, ha elogiado la actuación del Ejecutivo central y del Ministerio de Transportes, asegurando que “no están mirando para otro lado ni escondiéndose”. Ha añadido que “se están poniendo al teléfono de los medios, incluso asumiendo riesgos, porque muchas informaciones aún no están certificadas”, algo que, según el presidente castellanomanchego, permite “aventurar transparencia” y alcanzar “conclusiones verídicas basadas en estudios de especialistas”.
Interrogado por las exigencias de dimisión planteadas por la oposición y por algunos socios parlamentarios, el barón socialista ha advertido de que en España “la política se hace muy deprisa” y ha rechazado “disparar antes de apuntar”. Ha recordado que, cuando hay fallecidos, el debate sobre responsabilidades tiene también una dimensión judicial y moral, por lo que ha pedido “una inmensa prudencia”.
“Al final se tendrán que ofrecer explicaciones y conclusiones que pueden derivar en responsabilidades políticas, pero no puede hacerse con la tragedia caliente”, ha remarcado, reclamando tiempos y procedimientos para esclarecer lo ocurrido.
Pide un plan estable de inversiones en infraestructuras
En cuanto al retraso inversor en infraestructuras de transporte, García-Page ha situado el origen del problema “mucho antes de este Gobierno” y ha señalado de nuevo a la crisis financiera de 2007-2008 como momento clave. “España dio un paso atrás gigantesco en materia de inversión, y eso se ve en todas las infraestructuras”, ha afirmado, apuntando a un deterioro generalizado de la red.
A su juicio, las infraestructuras han sido “los paganinis” de las distintas crisis económicas, tanto la financiera como la derivada de la pandemia. En este escenario, ha defendido la necesidad de impulsar “una segunda generación de inversiones” en autovías, ferrocarriles y aeropuertos, ante el incremento del turismo y del tráfico de mercancías.
Según ha indicado, “se nos han quedado estrechas las carreteras, las líneas ferroviarias y algunos aeropuertos están saturados, y eso es la manifestación del éxito económico de España”. Por ello, ha abogado por un gran plan nacional de inversiones a largo plazo, con un horizonte de al menos una década y acompañado de un refuerzo del mantenimiento de las infraestructuras ya existentes.