Diversas fuerzas políticas de izquierda y varias organizaciones sindicales se han adherido a la petición lanzada por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y por Coalició Prou Complicitat amb Israel, respaldada por decenas de entidades y colectivos, para exigir la suspensión de los encuentros de la Euroliga de Baloncesto que enfrentarán esta semana en España al Real Madrid y al Barcelona con el Maccabi Tel Aviv de Israel.
El primer duelo está programado para este miércoles en el Palacio Blaugrana de la capital catalana, mientras que el segundo se disputará el jueves día 8 en el recinto Movistar Arena de Madrid. Ambos choques han sido declarados de alto riesgo y, con el fin de prevenir incidentes, se celebrarán a puerta cerrada. Paralelamente, se ha incrementado el despliegue de las Fuerzas de Seguridad ante la previsión de protestas propalestinas en los alrededores.
El portavoz de IU y portavoz adjunto de Sumar en el Congreso, Enrique Santiago, ha recordado este lunes que los dos partidos se jugarán sin aficionados en las gradas "ante la indignación popular" y ha reclamado la expulsión de los equipos deportivos israelíes de todas las competiciones. "Que jueguen sin público es un primer paso que evidencia la vergüenza de normalizar a un Estado genocida", ha escrito en la red social 'X'.
Santiago ha subrayado igualmente que el deporte "llena de vida los barrios y por eso no debe servir para legitimar la muerte y el genocidio". A su juicio, estas citas deportivas "solo buscan hacer propaganda".
En términos similares, Podemos Madrid ha manifestado que el baloncesto "no puede lavar la cara a un Estado genocida como el de Israel y Madrid no puede ser una ciudad ajena a la injusticia y violencia que sufre el pueblo palestino". "Ayuntamiento y Comunidad de Madrid deben impedir el blanqueamiento de los genocidas. Viva Palestina libre", ha señalado la formación.
Estas organizaciones, junto con otras como Más Madrid, Recortes Cero y Anticapitalistas, y centrales sindicales como CCOO y UGT, se han unido al llamamiento de la FRAVM para que se cancele el partido previsto en el Movistar Arena, al considerar que se está utilizando el deporte "como herramienta de normalización de un Estado investigado por genocidio" contra el pueblo palestino.
Al mismo tiempo, la coalición catalana que ha impulsado el boicot al encuentro de Barcelona ha reclamado que no se autorice la entrada de representantes del estado israelí en la ciudad con motivo de este partido y que las administraciones actúen para impedir que el deporte "contribuya a normalizar el genocidio contra el pueblo palestino". A este pronunciamiento se han sumado formaciones como ERC, los Comunes y la CUP, entre otras.