El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, han aprovechado las horas previas al arranque de la agenda oficial en Pekín para conocer algunos de los enclaves turísticos más emblemáticos de la capital china, antes de las reuniones previstas desde este lunes con las máximas autoridades del país, entre ellas el presidente Xi Jinping.
Este domingo, Sánchez se ha desplazado al Palacio de Verano, un complejo imperial del siglo XVIII situado a unos 12 kilómetros del centro de Pekín, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde varios ciudadanos han grabado en vídeo su presencia en el recinto.
En esas imágenes, que no han sido difundidas por Moncloa al enmarcarse en su agenda privada, se ve al jefe del Ejecutivo junto a su mujer y a miembros de su equipo de Presidencia del Gobierno, guiados por un responsable local y escoltados por el dispositivo de seguridad chino. Con gafas de sol y ropa informal, ha recorrido los jardines del complejo junto a un amplio lago artificial.
La víspera, poco después de aterrizar en la capital china, Sánchez y Gómez realizaron otra salida de carácter turístico a un barrio tradicional, uno de los conocidos 'hutong', formaciones de viviendas de poca altura que en gran medida han ido desapareciendo para dar paso a construcciones modernas. Durante ese paseo también visitaron la Torre del Tambor y la Torre de la Campana, un conjunto monumental del siglo XIII que funcionó como reloj oficial de la ciudad durante varios siglos.
(Seguirá ampliación)