La pared exterior del polideportivo de Araia, en Álava, ha amanecido este sábado con varias pintadas dirigidas contra la Ertzaintza, en las que podía leerse: “Zipaioak falanjistak sokara” (cipayos falangistas a la soga).
Ante estos hechos, el Departamento de Seguridad ha difundido una nota en la que califica las pintadas de “inaceptables e intolerables”, al entender que “atentan contra la convivencia y contra la vocación profesional de las y los agentes de la Ertzaintza”. Asimismo, ha trasladado su “solidaridad y apoyo” al ertzaina al que, según parece, iba destinado este mensaje de carácter amenazante.
Tras conocerse lo ocurrido, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha reaccionado en la red social X, reclamando “cortar de raíz a estos fascistas que creen que la calle es suya”. Ha añadido que “solo con la acción rotunda y clara del conjunto de instituciones y formaciones políticas evitaremos que se apoderen de la calle e impongan su totalitarismo violento y excluyente. Mi solidaridad con el ertzaina amenazado”.
El sindicato Euspel ha anunciado que llevará las pintadas ante los tribunales. En un comunicado, ha denunciado que “volvemos a tiempos en los que un compañero sale de casa y se encuentra pintadas llamándole 'zipaio' y amenazándole con colgarle. La novedad es que ahora lo legitiman llamándonos falangistas porque, en su fanatismo ideológico, el hecho de que les detengamos y les llevemos al juzgado por destrozar Gasteiz apoya su absurdo relato: que son ellos los defensores de la democracia frente al fascismo”.
Para esta central sindical, resulta alarmante que se esté viviendo “sobre un terreno abonado para que todas estas conductas arraiguen con fuerza”. “Nos preguntamos qué sucede en la actual realidad política y social de Euskadi para que estos sectores vuelvan a cobrar relevancia y se envalentonen hasta el punto de reavivar actitudes y acciones propias de la etapa terrorista”, ha criticado.
Preocupación sindical e impacto en la Ertzaintza
El secretario general de ErNE, Sergio Gómez de Segura, ha condenado igualmente las pintadas y ha opinado que los ataques contra la Policía vasca persiguen “amedrentar” y frenar las nuevas incorporaciones de jóvenes al cuerpo.
En declaraciones a Europa Press, Gómez de Segura ha mostrado su rechazo a “todos los intransigentes que retrotraen a otros tiempos” que se creían “superados”. Ha incidido en que “estamos totalmente en contra de discriminar a la gente por motivos de sexo, religión o por trabajo, como es en nuestro caso”.
Por este motivo, ha expresado su respaldo al ertzaina señalado en Araia y ha subrayado la importancia de reforzar la educación ante la pérdida de respeto “a la autoridad” y el incremento de problemas de delincuencia. “Como sociedad, tenemos que dar un paso adelante para conseguir que todo esto se revierta. Al final, tenemos que explicar muy bien en nuestros colegios e ikastolas cuál es la situación”, ha remarcado.
El sindicato ESAN ha recalcado que “los que sobran no son los ertzainas”, sino quienes “actúan con actitudes totalitarias, quienes amenazan, quienes señalan”, así como “quienes les aplauden o callan sin denunciarlos con la contundencia que exige una sociedad democrática”, porque, a su juicio, “el silencio cómplice también es responsabilidad”.
Por ello, reclama que se esclarezcan los hechos, se identifique a los responsables y se emita “una condena pública clara y sin matices”. Ha advertido de que “no todo vale. No vamos a aceptar que se normalice el acoso ni la amenaza contra la Ertzaintza. Ni miedo, ni pasos atrás”.
El secretario general del sindicato SiPE, Juan Carlos Sáenz, ha relacionado estas pintadas amenazantes con las personas investigadas por un juzgado de Vitoria-Gasteiz a raíz de los graves disturbios del pasado 12 de octubre, en los que resultaron heridos cerca de una veintena de ertzainas.
En este sentido, Sáenz ha instado a la Justicia a indagar si existe vínculo entre quienes han sido citados a declarar por la jueza que instruye aquellas diligencias y los autores de las pintadas, y a actuar en consecuencia en caso de confirmarse. Finalmente, ha denunciado que estos ataques se dirigen “contra la institución de la Ertzaintza” y buscan “amendrentar” a sus miembros, cuando la función de la Policía vasca es “velar por la seguridad” del conjunto de la ciudadanía.