Podemos ha dado un giro en su estrategia a la hora de alcanzar acuerdos con otras formaciones para concurrir a elecciones y ha tendido la mano a Izquierda Unida en Andalucía para los comicios del próximo 17 de mayo.
El candidato de los 'morados' a la presidencia de la Junta, Juan Antonio Delgado, lanzó este domingo un mensaje de conciliación hacia Antonio Maíllo, líder de IU y candidato de Por Andalucía, asegurando que aún hay “tiempo suficiente” para alcanzar un acuerdo de confluencia antes de las elecciones autonómicas.
En declaraciones a los medios en Sevilla, Delgado insistió en que mantiene su “mano tendida a Antonio Maíllo dentro de Por Andalucía” y subrayó que el objetivo de su formación es negociar para contar con una “izquierda unida, transformadora y fuerte”, en línea con lo que, según él, “exige el pueblo andaluz”.
“No es ni Maíllo, ni Juan Antonio Delgado. Lo que quiere el pueblo andaluz es que vayamos juntos y nosotros llevamos semanas queriendo sentarnos a hablar, a dialogar, a conversar como se quiera decir, pero sobre todo poner los intereses del pueblo andaluz en el centro”, añadió el candidato.
Este lunes, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha reiterado esta petición y ha mostrado la “total mano tendida” de su partido hacia Maíllo con el horizonte puesto en "desalojar” de la Junta al actual presidente andaluz Juanma Moreno.
“Refrendamos y respaldamos absolutamente la posición de nuestro candidato Juan Antonio Delgado y de la dirección andaluza que ya han expresado la total mano tendida a Maíllo y 'Por Andalucía' para llegar a un acuerdo que permita desalojar a Moreno Bonilla de la Junta”, ha señalado en una comparecencia ante los medios en Madrid.
Otras elecciones que ponen a prueba la fragmentación del voto progresista
Fernández se ha dirigido así al conjunto de la izquierda a la izquierda del PSOE en un momento decisivo, en el que se debe despejar si en las elecciones andaluzas volverá a repetirse la fragmentación del voto progresista, como sucedió en Aragón y Castilla y León, o si finalmente se abrirá una vía de entendimiento que posibilite que Podemos e IU concurran de nuevo de forma conjunta bajo el paraguas de Por Andalucía.
El plazo para inscribir coaliciones concluye el próximo viernes 3 de abril y, aunque distintas fuentes de las formaciones implicadas insistían en que la semana arrancaba sin avances y que la reunificación entre Podemos e IU seguía viéndose muy complicada, otras voces admitían que existen conversaciones en marcha, en distintos ámbitos y con diversos interlocutores, para valorar si aún quedan opciones reales de alianza, si bien evitaban definir estos contactos como negociaciones formales.
En este último escenario se ha situado el dirigente de Podemos, subrayando que “mucha gente está pidiendo ese acuerdo” y que, en consecuencia, la organización, a través de su candidato a la Junta y de la dirección autonómica, “está llevando a cabo estas negociaciones” encaminadas a “acabar con las políticas de saqueo, de privatización y destrucción de los servicios públicos” que atribuyen al PP en Andalucía.
“Los contactos los está llevando a cabo nuestra dirección andaluza, que es a la que le corresponde los acuerdos territoriales, pero desde luego desde la dirección estatal, todo el respaldo, todo el apoyo y compartimos plenamente esa mano tendida a Maíllo en Por Andalucía para poder llegar a ese acuerdo”, ha insistido Fernández, puntualizando que “quedan unos días” y confiando en que “esas conversaciones puedan llevarse a cabo”.
Con la mano tendida
Aunque Delgado puso el domingo especial énfasis en cuestiones como la sanidad pública, citando el reciente escándalo de los cribados de cáncer de mama como ejemplo de la gestión deficiente por parte del Gobierno andaluz, lo cierto es que sobre la mesa no hay condiciones para aterrizar ese acuerdo.
“Estamos con la mano tendida y nos sentaremos a negociar ya que hay tiempo suficiente para llegar a un acuerdo pensando en todos los andaluces”, afirmó Delgado.
Preguntado este lunes por esas posibles exigencias, Fernández ha precisado que no han planteado condición alguna. “Si decimos que mano tendida a un acuerdo a Antonio Maíllo en 'Por Andalucía', creo que queda muy claro que el marco es 'Por Andalucía' (...) Estamos esperando la respuesta”, ha zanjado.
Izquierda Unida pide no convertir la discusión en "un drama"
Mientras, Antonio Maíllo ha reiterado en los últimos días que la posibilidad de una candidatura unitaria depende de la decisión de Podemos, al considerar que la formación morada lo tiene tan sencillo como mantenerse dentro del espacio de confluencia ya existente en el grupo parlamentario autonómico.
En cualquier caso, ha pedido no convertir en un conflicto mayor el desenlace de estas conversaciones ni dramatizar el resultado. Así, el dirigente de IU ha hecho un llamamiento a no hacer “tampoco un drama” de la presencia o no de Podemos Andalucía. “Esto tiene una fácil solución: con que no se vaya nadie seguimos adelante”, afirmó en un acto celebrado en Granada el pasado viernes.
En las elecciones anteriores, la experiencia de confluencia de Podemos e IU fue desigual. Solo en Extremadura, bajo la marca Unidas por Extremadura junto a Alianza Verde, lograron mejorar resultados, pasando de cuatro a siete diputados, aunque su ascenso estuvo condicionado por la caída del PSOE tras el candidato imputado Miguel Ángel Gallardo. En Aragón y Castilla y León, Podemos concurrió en solitario y quedó fuera del Parlamento, mostrando la dificultad de los partidos de izquierda para consolidar su representación cuando van divididos.
El desafío ahora para la izquierda andaluza será evitar repetir los errores de ciclos anteriores. Con Moreno aspirando a un tercer mandato y con el riesgo de depender nuevamente del apoyo de Vox, la unidad del espacio progresista puede ser determinante para definir el mapa político de Andalucía en 2026.