El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha arremetido contra la ministra de Defensa, Margarita Robles, por lo que considera una postura “lacaya” y “servil” hacia el Gobierno de Estados Unidos, asegurando que “roza ya el esperpento”.
“Hay que denunciar la actitud lacaya y servil de la ministra de Defensa, Margarita Robles, con los Estados Unidos. Una actitud que ya roza el esperpento. Es una humillación constante para todos los españoles y españolas”, ha manifestado este lunes en una rueda de prensa en Madrid.
Sus declaraciones llegan después de que Robles haya señalado que “no contempla” una eventual retirada de Estados Unidos de las bases de Rota y Morón, pese a que el presidente norteamericano, Donald Trump, ha amenazado con que el ejército estadounidense abandone estas instalaciones militares en España, así como las de otros países de la OTAN que, a su juicio, no estén colaborando en la protección del estrecho de Ormuz.
“Es un escenario que no contemplamos”, insistía la ministra, restando importancia a las palabras de Trump y recordando que se trata de “una reflexión que hace en muchas ocasiones” sobre las bases situadas en países de la Alianza Atlántica. “Esto no es una cosa de ahora, y evidentemente nosotros pedimos que se respete la posición de España, que es firme, clara e inequívoca en contra de cualquier guerra”.
Ante este contexto, Fernández ha reprochado que haya sido el propio Trump quien haya puesto sobre la mesa la posible salida de las tropas estadounidenses, algo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez “no se atreve a hacer”, y ha censurado la reacción de Robles, que, a su juicio, se limita a garantizar la continuidad de los militares y a reafirmar “el compromiso de España en su alianza con los Estados Unidos”. “Es una auténtica vergüenza”, ha remachado.
También ha recordado que “y todo esto sucede mientras este fin de semana miles de personas han salido a las calles clamando en contra de la guerra”, subrayando que desde Podemos reclaman al Gobierno que convierta el lema ‘No a la guerra’ en decisiones “concretas”, que incluyan la salida de España de la Alianza Atlántica o, “al menos”, la convocatoria de un referéndum para que la ciudadanía “decida si quiere seguir en la OTAN o no”.
Respaldo a la flotilla solidaria a Cuba y críticas a Sánchez
En paralelo, Fernández ha expresado su “solidaridad” y el “mayor” de los deseos de éxito a la flotilla de ayuda humanitaria presentada por Open Arms y respaldada por Sumar, Podemos y Bildu, que partirá desde Barcelona rumbo a Cuba cargada con generadores fotovoltaicos para asistir a la población de la isla frente al bloqueo promovido por la administración estadounidense de Trump.
“Cuba ha sido ejemplo de solidaridad durante muchas décadas y ha ayudado siempre a los pueblos del mundo allí donde se le ha requerido. Y ahora Cuba necesita la solidaridad de los pueblos del mundo y es, por supuesto, una obligación moral dársela”, ha defendido, denunciando que Trump está “ahogando” a la isla para “intentar que caiga”.
Por ello, ha urgido al Gobierno de Sánchez a “tomar ejemplo”, condenar “con urgencia la agresión ilegal a Cuba” y reforzar la ayuda española al país caribeño. “Una vez más, la sociedad civil organizada está haciendo lo que los gobiernos no hacen (...) Es absolutamente urgente acabar con las dinámicas criminales que Estados Unidos y el delincuente Donald Trump están imponiendo a lo largo y ancho del mundo”, ha concluido.
La misión ‘Rumbo a Cuba’ persigue trasladar generadores de energía fotovoltaica a la isla para “garantizar que como mínimo el Departamento de Ciudadanos Intensivos de un hospital pediátrico pueda atender a los neonatos”, según explicó el pasado jueves el director de Open Arms, Oscar Camps.
La flotilla zarpará desde Barcelona con un carácter “testimonial”, realizando escalas en distintos puntos de la costa mediterránea y en Canarias “para poder hacer actos con el fin de sensibilizar y de recaudar fondos para financiar esta iniciativa”. No obstante, una parte significativa del cargamento humanitario, incluidos los generadores, se enviará desde algún país más cercano a Cuba, probablemente México, con el objetivo de acortar la travesía del equipo técnico y abaratar costes, además de incrementar la seguridad del viaje.
El responsable de Open Arms no ha precisado una fecha exacta de llegada, aunque calcula que, si no surgen contratiempos relevantes, la expedición podría alcanzar la isla a finales de mayo, tras una navegación de aproximadamente un mes.