La Mesa del Senado ha decidido este martes, por acuerdo unánime de sus integrantes, rechazar la petición presentada por varios aliados parlamentarios del Gobierno para retirar del pasillo de la Cámara Alta el busto con la efigie del expresidente de Alianza Popular y expresidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga Iribarne, según han señalado a Europa Press fuentes parlamentarias.
En esta reunión, los representantes de PP y PSOE en la Mesa del Senado han optado por no acceder a la retirada del busto de Manuel Fraga, manteniendo así la escultura en su emplazamiento actual.
La solicitud había sido registrada el pasado viernes por ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG, Compromís, Geroa Bai, Más Madrid, Agrupación Socialista Gomera y el senador por Pitiusas, apoyándose en la Ley de Memoria Democrática y remarcando que una institución democrática “no puede normalizar símbolos de impunidad ni proyectar reconocimiento público sobre responsables políticos vinculados a la represión”.
Los grupos firmantes vinculaban esta reclamación con la matanza del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, en la que cinco trabajadores murieron por disparos de la Policía Armada durante el desalojo de la Iglesia de San Francisco de Asís tras varias jornadas de huelga general.
En su escrito, los socios parlamentarios del Gobierno recordaban que “Fraga Iribarne era el ministro responsable de las fuerzas de orden público en aquel momento, por su condición de vicepresidente segundo del Gobierno para Asuntos del Interior. También es importante recordar su papel en gobiernos de la dictadura franquista como ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969”.
No es la primera vez que se plantea esta cuestión en el Senado: hace unos años, EH Bildu ya promovió sin éxito la retirada del busto de Fraga de las dependencias de la Cámara Alta, pero la mayoría formada entonces por PP y PSOE en la Mesa también se opuso a mover la figura, alegando que el retrato se instaló como reconocimiento a su papel durante la Transición y a su trayectoria como senador.