Vox y el PP arrancan esta semana en Extremadura y Aragón un esquema renovado para pactar la formación de gobiernos de coalición. El método pasa por cerrar primero un paquete de medidas “concretas, claras y conocidas”, es decir, un programa de gobierno detallado, y dejar para más adelante el reparto de responsabilidades. Con este giro, ambas formaciones buscan superar “el clima de desconfianza” que se ha instalado en las conversaciones.
Así lo ha explicado el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en una rueda de prensa en la que ha precisado que los contactos previstos estos días en Extremadura y Aragón se desarrollarán ya bajo este nuevo marco de negociación. Fuentes de Vox subrayan que esta nueva estrategia se ha diseñado para dialogar con la dirección nacional del PP.
Garriga ha explicado que, a partir de ahora, las conversaciones se articularán en dos etapas diferenciadas. La primera, que ha calificado de “fundamental y primordial”, consistirá en alcanzar un acuerdo sobre medidas “concretas”, “ideas” y “un plan de gobierno” que “no dé lugar a interpretaciones” y que incluya garantías pactadas para asegurar su ejecución. En una segunda fase se abordará el reparto de los puestos que corresponderán a cada partido en esos posibles ejecutivos de coalición. “Primero hablar del qué y luego veremos quién va a hacer ese quién, y con qué garantías vamos a corroborar que eso se lleve a cabo”, ha resumido el secretario general de Vox.
(((SEGUIRÁ AMPLIACIÓN)))