Pradales reivindica en el Senado francés el autogobierno vasco ligado a la identidad nacional y rechaza el modelo de café para todos

Imanol Pradales defiende en el Senado francés el modelo vasco de autogobierno, reclama más descentralización en Europa y protección para el euskera.

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El Lehendakari, Imanol Pradales, en su intervención en el Senado francés IREKIA

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El lehendakari, Imanol Pradales, ha defendido este jueves en París, durante una comparecencia en el Senado francés, que el autogobierno de Euskadi se sustenta en “una identidad nacional propia y singular, unos derechos históricos y una legitimidad democrática” y ha vuelto a rechazar el esquema de “café para todos”. Al mismo tiempo, ha reclamado a Francia que “cuida y proteja” el euskera, al ser “parte de su patrimonio” y encontrarse “debilitada y minorizada en Iparralde”, además de pedir su implicación para avanzar hacia la oficialidad de la lengua en el ámbito europeo.

Pradales ha intervenido en el marco de un encuentro institucional de alto nivel organizado en la Cámara Alta gala por la asociación Régions de France, que agrupa a las 13 regiones del Estado francés. Según ha explicado, su participación se produce en un “momento especialmente interesante y relevante” para Francia, en pleno “debate de fondo” sobre el modelo de Estado, el papel de los territorios y la necesidad de “descentralizar el modelo centralizado del Estado francés, el Estado jacobino del que tantas veces se habla”.

En este contexto, ha señalado que la invitación respondía al interés por “explicar el modelo vasco de autogobierno”, lo que ha considerado “una buena oportunidad” para trasladar la experiencia de Euskadi y “traer la voz de los vascos al Senado francés”. Ha detallado ante los representantes regionales las bases del autogobierno vasco, que “genera mucho interés” en Francia, y ha descrito igualmente las particularidades del Concierto Económico.

Su alocución, realizada íntegramente en euskera, ha servido para subrayar que, en su opinión, el caso vasco confirma que “mayor autogobierno es más prosperidad y bienestar”, algo que, a su juicio, explica que la extrema derecha sea “minoritaria” en Euskadi. Ha insistido también en que “no hay autogobierno político real, sin autogobierno económico y financiero de verdad”. “Es importante tenerlo claro”, ha recalcado.

El lehendakari ha remarcado que el autogobierno debe ajustarse “a una realidad concreta y compleja” y que, en el caso vasco, “tiene responder y, en nuestro caso, así lo hace a una identidad nacional propia y singular, a unos derechos históricos y una legitimidad democrática”. Por ello, ha reiterado que no comparten el modelo de “café para todos”, pero sí “en la necesidad que tienen los Estados -que son complejos y compuestos- de reconocer las diferentes realidades y dar respuesta a ellas, desde la cercanía”.

Pradales ha explicado que eligió expresarse en euskera porque es “el mejor reflejo de un pueblo que existe a ambos lados de los Pirineos”, una lengua compartida con Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa. Ha considerado especialmente significativo utilizarla en la sede donde “la propia Constitución francesa reconoce que es un patrimonio del Estado francés”. “Una lengua, por cierto, debilitada y minorizada en Iparralde”, ha recordado.

Cuidar y proteger el euskera

En esta línea, ha solicitado al Estado francés que “cuide el euskera, que lo proteja, que lo impulse y que contribuya a su reconocimiento pleno, también en Europa”, donde se trabaja por su oficialidad. A lo largo de la jornada se ha abordado igualmente el futuro del proyecto europeo y el rol que deben desempeñar los territorios y “las naciones sin Estado como la vasca”.

Durante su intervención, Pradales ha asegurado que Euskadi se sitúa “a la vanguardia” del desarrollo económico y social y “a la altura de los países más avanzados de Europa”, algo que, ha dicho, “no es casualidad”. “Tiene que ver directamente con haber aprovechado las oportunidades que nos ha ofrecido el autogobierno, gracias a estas oportunidades, Euskadi cuenta hoy con un modelo propio que combina competitividad y cohesión social”, ha expuesto.

Ha defendido que un esquema de gestión descentralizada “da resultados si se hacen las cosas bien”, porque garantiza “el equilibrio y esa cohesión social”. A su entender, “la gobernanza compartida es el futuro a través de fórmulas adaptadas a lo local. El modelo clásico del Estado centralista está agotado”, ha reiterado, para añadir que el “mejor futuro para Europa” pasa también por “mayor descentralización y dotar de más capacidades a territorios” como Euskadi.

En su análisis, ha sostenido que Europa “no puede ser solo un club de estados”, sino que debe “aprovechar todas las capacidades de los territorios, regiones y naciones para garantizar su autonomía estratégica”. Para ello son necesarios, según ha indicado, “cambios profundos” en los sistemas de gobernanza y financiación. “Urge una verdadera gobernanza multinivel que permita decidir conjuntamente las políticas públicas y la financiación”, ha reclamado.

El lehendakari ha puesto en valor la necesidad de contar “aliados con otras regiones y naciones sin Estado en Europa” y ha explicado que esa es la vía que está siguiendo Euskadi y en la que “también quieren participar las regiones francesas”, que comparten la idea de que “las entidades subestatales deben tener más voz y decisión en el conjunto del futuro del nuevo modelo europeo”.

Tras resaltar el papel de los Fondos de Cohesión, ha apuntado que Euskadi “puede y debe colaborar con regiones cuando existen intereses comunes”, citando como ejemplo el trabajo conjunto con Nouvelle Aquitania, la Comunidad de Trabajo de los Pirineos o el impulso compartido de la Macrorregión Atlántica, entre otros marcos de cooperación.

También ha destacado la Eurorregión como “un espacio de oportunidad donde se plantean soluciones concretas para mejorar la vida de la ciudadanía”. En este sentido, ha abogado por profundizar en su integración funcional con el fin de dar “un salto cualitativo y eliminar las barreras legales y administrativas que frenan la cooperación transfronteriza en ámbitos como la movilidad laboral, la cooperación empresarial, el reconocimiento de las cualificaciones o el acceso a los servicios públicos”.

Del mismo modo, ha defendido reforzar la competitividad atlántica para encarar con mayores garantías la digitalización, la transición ecológica y la reindustrialización europea, procesos que están redefiniendo el mapa económico del continente. Ha considerado “imprescindible” aprovechar las opciones que brindan la Ley de Aceleración Industrial y la iniciativa “Régimen 28” para la Innovación impulsada por la Comisión Europea, entre otras herramientas. Asimismo, ha apostado por consolidar la Eurorregión como “actor influyente” en Europa, de forma que “la voz de las regiones y naciones sin Estado tengan más fuerza, así como preparar el horizonte de la nueva Macrorregión Atlántica”.

En el tramo final de su discurso, Imanol Pradales ha incidido en la importancia de culminar la conexión ferroviaria de Alta Velocidad, no solo para Euskadi, sino para el conjunto del continente, porque “sin conectividad no hay una Europa integrada”. “Llevar adelante la conexión de alta velocidad París-Madrid-Lisboa es construir Europa”, ha afirmado.

Finalmente, el lehendakari, en calidad de vasco y representante de la mayoría social de Euskadi, ha reivindicado ante el Senado francés el derecho del pueblo vasco “a preservar su identidad, su cultura y su lengua, y a crecer como país, a ocupar, con voz propia, el lugar que como pueblo corresponde en Europa”.