El portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha puesto una propuesta sobre la mesa para que el Estado destine 2.000 millones de euros a la compra masiva de viviendas, incluidas las de particulares, ante los largos plazos que supone la construcción de nuevos inmuebles en el parque público. Esta sería la receta de la coalición progresista para tratar de paliar los efectos de la crisis de la vivienda.
La propuesta se describe como una especie de “OPA” de vivienda para aumentar rápidamente el parque público. La iniciativa parte de la premisa de que construir es lento y que “no hay tiempo” para esperar nuevas promociones.
"Construir y licitar obra pública es profundamente pesado y tardío. No tenemos tiempo en construir, hay que comprar lo que ya existe, y esto lo puede hacer la ministra de vivienda", defendió Ibáñez en una entrevista en Europa Press, que ve una oportunidad clara cuando un "fondo buitre" decide vender su cartera de activos a otro inversor y el Estado puede intervenir.
La idea es clara: compra intensiva de inmuebles ya edificados para empezar a dar respuesta inmediata al problema.
"En nuestro país no hace falta construcción de vivienda pública. Estamos por encima de Europa en vivienda por habitante. Lo que hay que hacer es una compra masiva de vivienda pública", sostuvo el diputado.
La propuesta busca reducir la compra de viviendas por parte de fondos buitres que deriva en un aumento de pisos turísticos. Entre otras consecuencias, esta tendencia al alza ha propiciado que 1 de cada 3 inquilinos haya tenido que mudarse de barrio en el último año en las zonas más tensionadas.