El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reiterado que tiene “la conciencia tranquila” y ha minimizado la relevancia de que el Partido Popular exija su salida del Gobierno tras los últimos accidentes ferroviarios.
Ha recalcado que adoptará las decisiones “que tenga que tomar” guiado por sus propios criterios de conciencia y sentido del deber, y no por las demandas de la formación que lidera Alberto Núñez Feijóo.
En una rueda de prensa en La Moncloa, después del Consejo de Ministros de este martes en el que se han aprobado las ayudas para las víctimas de los siniestros de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), ha afeado al PP que “han tardado bastante en hacerlo para lo que son los parámetros habituales con los que se comportan generalmente”.
En su defensa, ha subrayado que está al frente del Ministerio “en el puente de mando y no en ningún reservado”, aludiendo al entonces presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, durante la dana.
Por ello, insiste en que las peticiones del PP no condicionan su actuación, ya que se guía por su “conciencia, obligación y sentido del deber”. “Y tomaré las decisiones que tenga que tomar en base a esos parámetros, no a los del Partido Popular”, ha remachado.
Comparecencia en el Senado y comparación con el accidente del Alvia
En relación con su comparecencia de este jueves en el Senado, solicitada por la mayoría ‘popular’, Puente afirma que la encara con “normalidad democrática” y considera razonable acudir a la Cámara Alta para ofrecer explicaciones.
Ha recordado, sin embargo, que tras el accidente del Alvia en Angrois (Santiago de Compostela) en 2013, cuando Mariano Rajoy presidía el Gobierno, este no acudió al Congreso ni al Senado y la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, únicamente compareció en la comisión de Transportes y no ante el Pleno.
“Yo lo voy a hacer el jueves en el Senado, por tanto, de momento, lo primero que hay sobre la mesa es una diferencia evidente de cómo respondemos unos y cómo actúan otros”. Además, ha censurado que el principal partido de la oposición no viera necesarias entonces esas explicaciones y ahora las considere “imprescindible”.
Defensa de su gestión y carácter “extraño” del siniestro
En cualquier caso, ha reiterado que está a disposición del Parlamento y que ofrecerá todas las aclaraciones posibles, como sostiene que ha venido haciendo desde el primer momento tras el accidente de Adamuz del 18 de enero, en el que fallecieron 45 personas.
“Que el Partido Popular pida mi dimisión, permítame que le diga que no me representa ningún tipo de sorpresa, es decir, creo que han tardado bastante en hacerlo para lo que son los parámetros habituales con los que se comportan generalmente”, ha señalado el ministro, insistiendo en que tiene “la conciencia muy tranquila” porque desempeña su labor lo mejor que sabe.
También ha rechazado las críticas de Feijóo, quien le acusó de aportar un “exceso de datos” para confundir a la opinión pública sobre las causas del siniestro. “Lo que me quedaba por oír”, ha replicado Puente, convencido de que en un escenario así “los datos son importantes”.
Asimismo, se ha mantenido en su valoración de que se trata de un accidente “extraño”, como ya apuntó en las primeras horas tras el descarrilamiento, aunque considera que se han hecho “interpretaciones malintencionadas” de sus declaraciones. “Pero extraño es”, ha enfatizado, citando un informe de 2016 que, según ha indicado, recoge que en la historia ferroviaria española no constaba “una rotura de carril que hubiera causado víctimas mortales”.