El expresidente de la Generalitat y actual líder de Junts, Carles Puigdemont, ha criticado duramente el tono de los reproches dirigidos a su formación después de que votara en contra de la prórroga de los contratos de alquiler que expiraban en 2026 y 2027. A su juicio, “Ayer se cruzaron todas las líneas de la decencia y el respeto que se deben observar en un debate parlamentario”.
En un texto difundido en ‘X’ y recogido por Europa Press, ha censurado que, con determinadas intervenciones, “se manchó la memoria de un partido histórico donde han militado algunos de los mejores hombres que ha dado la política catalana en el último siglo”.
Ha asegurado también que plantarán cara a esta forma de proceder que, según sostiene, acaba repercutiendo igualmente sobre otros actores políticos, aludiendo a ERC: “Nosotros no pagamos mariachis contra nuestros adversarios, ni pseudomedios digitales a través de dinero público”, ha afirmado.
“Por mucho que nos hagan chantajes, guerras sucias y señalamientos como los que ayer se perpetraron en el Congreso de los Diputados, y que hoy ya ha tenido sus primeras consecuencias”, ha añadido, en referencia al incidente sufrido por la diputada de Junts, Marta Madrenas, increpada este miércoles en las inmediaciones de la Cámara baja.
Además, ha lanzado una crítica velada al líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, por no intervenir en catalán en el hemiciclo: “Debe pensar que el catalán es más para las bibliotecas y el castellano para Tik Tok”, ha señalado, advirtiendo de que, a su entender, esta forma de actuar perjudica gravemente tanto a la lengua como a Catalunya.