Puntadas sin hilo: el Congreso orienta, pero no legisla en materia textil

El Gobierno trabaja en un Real Decreto para regular los productos textiles del calzado y la gestión de sus residuos. En paralelo, la Cámara Baja aborda iniciativas centradas en la fast fashion y en el ámbito municipal, pero sin impacto normativo

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El sector textil, calzado y confección es uno de los puntales de la industria, del comercio y la economía española, con un 3,7% del empleo, el 2,9% del PIB y un 8,2% de las exportaciones. Sin embargo, la última gran regulación al respecto se aprobó en 2022: la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

Desde entonces, el sector aguarda un desarrollo reglamentario específico y el Gobierno asegura que está trabajando en un Real Decreto para regular los productos textiles del calzado y la gestión de sus residuos. El borrador salió a consulta pública el pasado verano y fuentes del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico trasladan a este medio que están "terminando el texto definitivo". También precisan que han estudiado todas las alegaciones recibidas.

Por ahí pasa la iniciativa legislativa del Ejecutivo para este sector clave, sin embargo, ¿cuáles son las líneas de trabajo en el Congreso? Demócrata toma la medida a las iniciativas en materia textil de la Cámara Baja.

El patrón es claro: la industria textil no está entre las prioridades. En lo que va de XV Legislatura, las iniciativas al respecto son de orientación (proposiciones no de ley) o de control (preguntas por escrito al ministerio), pero no consta ninguna iniciativa legislativa. Además, de las cinco PNL registradas al respecto, solo una espera a ser debatida ante el Pleno. El resto se han abordado o aguardan su turno en comisión: fuera del foco del hemiciclo y sin posibilidades de alcanzar el BOE

IMPLICACIONES DE LA LEY DE 2022

Recogida separada obligatoria

La ley estableció la obligación de implantar sistemas de recogida separada para los residuos textiles antes del 1 de enero de 2025. Para ello, los municipios y entidades gestoras debían habilitar contenedores o puntos de recogida específicos para textiles, evitando que estos residuos acaben mezclados con la fracción resto. 

Reutilización y reciclaje

Por otro lado, se priorizó la preparación para la reutilización y el reciclaje de los residuos textiles frente a su eliminación. La ley incentiva la creación de canales para la reutilización de prendas y la valorización material de los residuos textiles, promoviendo así la economía circular en el sector.

Información y trazabilidad

Los productores y gestores de residuos textiles deben llevar un registro y reportar información sobre la cantidad de residuos generados, recogidos, preparados para la reutilización, reciclados y eliminados. 

Limitaciones a la eliminación e incineración

La ley también limita el depósito en vertedero y la incineración de residuos textiles, salvo en casos justificados, para fomentar su reutilización y reciclaje.

Patchwork parlamentario

Desde 2023, solo una PNL sobre la industria textil ha logrado ser aprobada. La agraciada fue una iniciativa de ERC debatida el pasado mes de octubre en la Comisión de Industria y que salió adelante gracias a los votos del PP. En una alianza poco frecuente, los independentistas aceptaron introducir una enmienda de los populares, que a cambio dieron su sí. 

Entre otras, el texto de los republicanos, instaba al Gobierno a apoyar a los municipios para que puedan establecer un modelo de contratación de recogida textil que incentive la recogida selectiva y la reutilización, así como a la reforma de la ley de Economía Circular (2022) para incluir la posibilidad de que los gastos relativos a la generación y recogida de residuos sean sufragados con el recargo de la tasa turística municipal.

En saco roto

En cambio, el PSOE y Vox han tenido peor suerte con sus propuestas. Los de Santiago Abascal registraron una PNL que apostaba por la elaboración de un Plan Nacional de Industria para apoyar a la industria textil. La iniciativa fue rechazada el pasado mes de junio. 

Por su parte, el Grupo Socialista llevó a la Comisión de Derechos Sociales y Consumo una propuesta que instaba a apoyar a las entidades de economía social involucradas en la gestión de textiles usados, así como a concienciar a los jóvenes de los efectos de la fast fashion. El debate tuvo lugar en diciembre, pero los votos del bloque de investidura no fueron suficiente frente a la negativa de PP y Vox.

Residuos y 'fast fashion'

Mientras el Gobierno continúa con la elaboración del Real Decreto por el que se regulan los productos textiles y de calzado y la gestión de residuos, en este curso que arranca, la fast fashion marcará el pulso de la regulación textil en el Congreso. Pero de nuevo, en un discreto segundo plano.

Aguardan su momento dos PNL de idéntico contenido propuestas por Sumar, una en la Comisión de Transición Ecológica y otra en el Pleno. El Grupo Plurinacional aboga por crear un Programa Nacional de control y seguimiento del ciclo de vida de los productos textiles. Por otro lado, insta al Gobierno (del que forma parte) a reunirse con los gigantes textiles españoles para acabar con la producción excesiva de ropa.