Puntos clave del pacto sobre Gibraltar: fin de la Verja, doble control fronterizo y gestión conjunta del aeropuerto

El nuevo acuerdo sobre Gibraltar redefine fronteras, aeropuerto, aduanas y fiscalidad tras el Brexit sin alterar el pulso por la soberanía.

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Imágenes de la frontera entre España y el Peñón de Gibraltar Francisco J. Olmo - Europa Press

Imágenes de la frontera entre España y el Peñón de Gibraltar Francisco J. Olmo - Europa Press

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El nuevo acuerdo sobre Gibraltar, hecho público este 26 de febrero tras más de cuatro años de conversaciones y después de que se cerrara el entendimiento político el pasado 11 de junio, será el marco que regule la relación del Peñón con la UE tras el Brexit. El objetivo es impulsar una zona de prosperidad compartida entre la colonia británica y el Campo de Gibraltar, cuyo símbolo más visible será la eliminación de la Verja.

El tratado, que supera las 1.000 páginas, incluye 336 artículos y 43 anexos, y fija en detalle el nuevo encaje jurídico, fronterizo, aduanero y fiscal de Gibraltar con la Unión Europea.

Soberanía

El artículo 2 del documento establece de forma expresa que nada de lo recogido en el acuerdo “afectará a las respectivas posiciones legales” de Reino Unido y España “respecto a la soberanía y la jurisdicción y no constituirá la base para ninguna afirmación o denegación de la soberanía”. Es decir, el pacto no altera el contencioso histórico entre ambos países.

Fin de la Verja y controles en puerto y aeropuerto

Uno de los elementos centrales del texto es la desaparición de todos los obstáculos físicos que limiten el tránsito de personas, lo que implica el derribo de la Verja y el desplazamiento de los controles al puerto y al aeropuerto de Gibraltar.

En estos puntos se implantará un sistema de doble control. Primero intervendrán las autoridades gibraltareñas y, a continuación, la Policía Nacional española, que asumirá las comprobaciones de entrada al espacio Schengen. Aunque se aplicarán las normas de este espacio sin fronteras, Gibraltar no pasará a integrarse en Schengen. Para la salida, el procedimiento se invertirá y el doble control se realizará en orden contrario.

Uso compartido del aeropuerto

Otro aspecto prioritario para el Campo de Gibraltar, y en el que el Gobierno español ha insistido durante la negociación, es el uso compartido del aeropuerto de Gibraltar, levantado en el istmo, cuya soberanía ejercida por Reino Unido no es reconocida por España.

Para ello se creará una empresa conjunta entre España y Reino Unido, que no podrá fijar su sede ni en territorio español ni británico, sino que deberá radicarse en otro Estado miembro de la UE distinto de España.

En cuanto a la operativa aérea, los vuelos podrán tener origen y destino tanto en Reino Unido como en cualquier país de la Unión Europea. Sin embargo, solo podrán operar estas rutas las compañías que cuenten con el visto bueno de Bruselas y aquellas autorizadas por Londres.

Circulación de mercancías

El acuerdo establece una unión aduanera entre Gibraltar y la UE, lo que garantiza la libre circulación de mercancías. Los controles aduaneros de los productos y bienes que entren o salgan del Peñón se efectuarán en La Línea, Algeciras y Sagunto, y se contempla la opción de habilitar un punto en Portugal si, por causas imprevistas o de fuerza mayor, ninguno de estos puestos pudiera prestar servicio las 24 horas.

Convergencia fiscal

Para corregir las actuales diferencias entre los tipos impositivos del Campo de Gibraltar y del Peñón, el texto prevé que las autoridades gibraltareñas apliquen un impuesto indirecto similar al IVA. Este tributo arrancará en el 15% desde la entrada en vigor y aumentará de forma gradual durante los tres años siguientes hasta llegar al 17%. Se aplicará a los productos fabricados o importados en Gibraltar y, en ningún caso, podrá situarse por debajo del tipo mínimo vigente en los Estados miembro.

Asimismo, España y Reino Unido crearán un órgano consultivo independiente con capacidad para detectar posibles distorsiones. Si Reino Unido no ajusta el impuesto indirecto según las recomendaciones de este organismo, España podrá activar una cláusula de salvaguarda que permitiría a la UE aplicar, durante un máximo de 30 días, el IVA correspondiente al producto objeto del conflicto.

La base militar queda al margen, pero no los militares

La base de la Fuerza Aérea británica situada en el aeropuerto de Gibraltar queda expresamente excluida del alcance del acuerdo, tal y como ha subrayado el Gobierno británico en la nota informativa difundida sobre el contenido del texto.

Además, los militares británicos o de terceros países que se desplacen al Peñón estarán exentos de los controles de pasaporte y visado “conforme al espacio Schengen”, aunque ello no implicará que adquieran “ningún derecho de residencia permanente o domicilio en este área”.