Rajoy alerta de que frente a un extremista no vale otro que ni come ni deja comer y provoca inestabilidad

Rajoy reclama estabilidad, menos ideología y más empleo, y critica que la alternativa a un extremista sea otro que genera inestabilidad institucional.

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy acompaña al presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, en Segovia. NACHO VALVERDE-EUROPA PRESS

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy acompaña al presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, en Segovia. NACHO VALVERDE-EUROPA PRESS

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha subrayado que la alternativa a un "extremista" no debe ser otro que "ni come ni deja comer", ya que, a su juicio, ese tipo de opción termina generando "inestabilidad" en las instituciones y conduce a celebrar elecciones de forma reiterada.

Rajoy ha realizado estas declaraciones durante un encuentro con la Asociación de Directivas y Empresarias de Segovia (ADESE), en un acto integrado en la campaña electoral de Castilla y León, en el que ha estado acompañado por el candidato a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco.

En su intervención, ha incidido en cuál debe ser, a su entender, la función de un gobierno y en la importancia de la estabilidad política, que ha vinculado a la aprobación de unos presupuestos. En este punto ha reprochado al Ejecutivo actual que lleve cuatro años sin sacarlos adelante.

Del mismo modo que ha mostrado su rechazo a "este tipo de comportamientos", ha cargado también contra el extremismo. "La alternativa a un extremista, a un 'gobierno Frankestein', no puede ser otro, que además ni come ni deja comer", ha remarcado Rajoy, advirtiendo de que esta situación genera "inestabilidad" en las instituciones y desemboca en elecciones "cada mes y medio" en el país.

"Naturalmente, no me he referido a nadie como ustedes a buen seguro habrán comprendido", ha ironizado el expresidente ante las personas asistentes al acto.

Rajoy, que ha esbozado algunas claves para el buen funcionamiento de la economía y para lo que, en su opinión, debe hacer un buen gobierno, ha sostenido que "si se hacen bien las cosas, hay resultados" y que, si se actúa con "seriedad" no es "tan difícil", aunque siempre pueda haber errores, ha matizado.

En esta línea, ha señalado que a un gobierno hay que exigirle varias cuestiones básicas, entre ellas "la estabilidad, la seriedad, la sensatez y no decir tonterías y, a ser posible, no gritar demasiado".

El exjefe del Ejecutivo ha compartido algunas reflexiones sobre economía y ha enumerado varias recomendaciones sobre lo que, a su juicio, debe hacer un gobierno para mejorar la vida de la ciudadanía, algo que ha pedido no "olvidar" porque considera que en España cada día se discute de asuntos que "poco tienen que ver con la vida de la gente".

SIN HACER IDEOLOGÍA

Así, ha indicado que, en un contexto internacional marcado por "tiempos borrascosos que se iniciaron con el Frankestein y que no se sabe a dónde nos llevará si no le ponemos coto pronto", el fin último de cualquier política económica, con independencia del partido o del gobierno, debe ser mejorar la vida de las personas.

"Se entiende muy bien no se trata de hacer ideología y mucho menos, como hacen algunos, vamos a hacer pobres a los ricos", ha continuado el que fuera presidente del Gobierno, que considera que lo que deberían intentar es hacer "ricos a los pobres", algo que, según ha dicho, "es mucho más difícil".

Rajoy ha insistido en que "esta es la tesis de siempre la izquierda", a la que ha acusado de hacer "ideología", cuando, en su opinión, lo necesario es situarse "en la realidad" y detectar cuáles son "las verdaderas necesidades de la gente".

Para alcanzar ese objetivo, ha defendido como "mejor política económica" aquella que impulsa la creación de empleo, ya que permite desarrollar un proyecto de vida. Ha recordado que quien trabaja contribuye con sus impuestos, lo que posibilita reforzar los servicios públicos y apoyar a las empresas, generando a su vez más empleo, bienestar y riqueza.

Ha recalcado que este círculo virtuoso lo ponen en marcha los empresarios y emprendedores, quienes crean puestos de trabajo, algo que "algunos siguen sin entender". Ha precisado que, de los 20 o 21 millones de ocupados en España, en torno a 3 o 3,5 millones pertenecen al sector público.

En este sentido, ha advertido de que, como ocurrió en la antigua Alemania Oriental, que tras décadas no ha alcanzado el nivel económico de la parte Occidental, el Estado no es el que genera el "bienestar" como defendían algunos, lo que ha identificado con "el comunismo", que, según ha dicho, "ha fracasado".

"En España hay todavía quien sostiene esta peregrina tesis, unos de forma más bruta como, bueno, estos señores que andan por ahí circulando y que no vamos a citar para que luego no se enfaden con nosotros, y otros de forma más edulcorada", ha señalado Rajoy, que opina que, al final, quienes piensan así terminan "atizándole" con impuestos y cotizaciones a quienes realmente generan empleo.

CONSEJOS

Por ello, considera que un gobierno debe "terminar con el debate perverso" de "hacer pobres a los ricos y no ricos a los pobres" y apostar por "menos ideología", por una política que fomente empleo de calidad y por asumir, y decir con claridad, que el Estado "no es buen empresario" ni debe serlo, sino que su papel es crear un marco adecuado y facilitar la labor de la ciudadanía, además de gestionar correctamente los servicios públicos.

"Por ejemplo, el Estado tiene la obligación de que los trenes salgan y lleguen a su hora. Esto ocurría en su tiempo cuando algunos otros distintos de los que hay ahora gobernaban", ha apuntado.

Sin embargo, ha lamentado que actualmente en España se hable "de muchas cosas" y se digan "demasiados disparates", hasta el punto de que "el disparate del martes oculta el disparate del lunes, y a su vez el del martes será ocultado por el disparate del miércoles, y mientras tanto, no cumple su función, la Administración del Estado, que es la de gobernar y hacer que los servicios públicos funcionen".

Entre las cuestiones que, a su juicio, deben tenerse presentes, ha citado "no gastar lo que no se tiene", evitar un endeudamiento excesivo, no sobrerregular porque ya existe "demasiada legislación" y mantener unos impuestos "justos y equilibrados".

Asimismo, ha avisado de la necesidad de tener "cuidado" con seguir incrementando las cotizaciones a la Seguridad Social, que podrían convertirse en "una bomba de relojería", y con "no controlar la inflación", a la que ha descrito como "el peor de los impuestos" porque, además, no necesita ser aprobado por ningún parlamento, "funciona solo".

Para concluir, ha defendido la importancia de apoyar a las empresas y, "lo más importante", garantizar un marco que ofrezca tranquilidad y seguridad a los agentes sociales.