Los documentos desclasificados por el Gobierno sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 recogen la reacción de la comunidad internacional en respaldo a la democracia española. Entre ellos sobresale una carta del entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, en la que elogia la "valiente determinación" mostrada por el rey Juan Carlos I frente a los golpistas.
Uno de los textos hechos públicos por el Ministerio de Asuntos Exteriores, al que ha tenido acceso Europa Press, corresponde al 'Expediente sobre el conflicto diplomático entre los Gobiernos de España y EEUU por las declaraciones del secretario de Estado americano en relación con el golpe de Estado del 23 de febrero'.
En dicho expediente, Exteriores alude al "comentario" realizado por el secretario de Estado Alexander Haig ese 23 de febrero, a las 00.00 horas en España. Junto a ello, se incluye una crónica de 'The New York Times' remitida por la embajada española en Washington sobre la intervención de Haig, en la que este describe los sucesos del 23-F como "un asunto interno", expresión que, según el diario, desató "duras críticas tanto desde la derecha como desde la izquierda".
Al día siguiente, a las 16.35 horas, el presidente estadounidense Ronald Reagan se comunica por teléfono con el rey Juan Carlos. Ese mismo 24 de febrero figura también una declaración del Departamento de Estado en la que se subraya que desde Washington han seguido "con sumo interés y atención" los "acontecimientos ocurridos en España" y se recalca que el ataque a la democracia española "ha provenido sólo de un reducido número de personas". En el texto se afirma igualmente que la "abrumadora mayoría de las Fuerzas Armadas y del pueblo han permanecido fieles al Rey y a la Constitución".
En esa nota oficial se pone en valor el papel del monarca y "su conducción de la nación española", que "han contribuido de manera sobresaliente a la solución de la crisis y merecen especial atención".
La carta de Reagan
Pocos días más tarde, el 27 de febrero, Reagan remite una carta al Palacio de la Zarzuela en la que ensalza la actuación de Juan Carlos I. En ella traslada que "América aplaude la firme y valiente determinación" que el Rey "demostró al afrontar el grave desafío contra las instituciones democráticas de España durante estos últimos días".
El presidente estadounidense destaca en la misiva que la comunidad internacional se siente inspirada "no solo por la experiencia española en la consecución de un progreso pacífico y democrático, sino también por el espíritu" con el que el Rey "hizo frente a la conducta escandalosa de quienes intentaron imponer cambios por la fuerza".
Reagan concluye expresando su respaldo y su reconocimiento a "profundamente la lealtad y el compromiso" del monarca con los procedimientos constitucionales, "que guiaron tanto" al Rey como a sus ciudadanos "en la respuesta a estos graves acontecimientos". "Cuenta con el apoyo de América en sus esfuerzos", añade.
El 10 de marzo, Juan Carlos I responde por escrito para agradecer "los elogiosos términos" con los que Reagan se refiere a las instituciones españolas: "Es alentador para el pueblo español saber que, en sus esfuerzos, tiene a su lado a la gran nación americana".
Otros apoyos internacionales
La reina Isabel II de Inglaterra también hizo llegar su felicitación al rey Juan Carlos "y a todos los que intervinieron con tanto éxito" para salvaguardar "el orden constitucional". En su mensaje, la soberana británica admite que había quedado "fuertemente sorprendida" al conocer el intento de golpe de Estado y añade: "Todos nosotros en Gran Bretaña nos tranquilizamos al conocer el resultado final".
Entre los documentos difundidos figura igualmente el mensaje del expresidente de Cuba y líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, dirigido a Juan Carlos I. En él respalda "su rápida y decidida participación" que "imposibilitó" a los golpistas alcanzar sus metas. Castro añade: "En la actual y difícil coyuntura mundial, deseamos vivamente que la evolución del proceso político español contribuya al esfuerzo en favor de la distensión y a la creación de un clima de paz y cooperación internacional que tanto necesitan nuestros pueblos para lograr su desarrollo económico y social".