La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha respondido este jueves a la 'popular' Ester Muñoz pidiéndole que “no frivolice” con la detención en Líbano de un 'casco azul' español por parte de Israel, después de que la portavoz parlamentaria afirmara que ella ha estado “en controles de tráfico” en los que le han tenido “bastante más tiempo retenida”. “Por respeto, uno debería callarse”, ha subrayado la responsable de Defensa.
El “incidente”, como lo ha calificado la propia Robles, se produjo el martes, cuando Israel interceptó un convoy logístico de la misión de la ONU en Líbano (FINUL) que transportaba alimentos y otros suministros al contingente indonesio, y terminó con la retención de un militar español durante “menos de una hora”. El efectivo fue puesto en libertad después de que España trasladara su “protesta más enérgica” tanto a Naciones Unidas como a Tel Aviv, según detalló la ministra.
Preguntada este jueves por su valoración, Ester Muñoz ha admitido que desconoce los motivos de la detención del 'casco azul', aunque, en relación con el tiempo que estuvo retenido, ha insistido en que ella misma ha pasado por “controles de tráfico” en los que ha permanecido “bastante más tiempo retenida”.
Robles denuncia violencia y pide prudencia política
Robles sostiene que “cuando uno está en política no puede caer en frivolidades” y ha aportado más información sobre lo ocurrido, insistiendo en que es necesario hablar con “prudencia”. Ha relatado que el soldado español y el resto de 'cascos azules' del convoy sufrieron “conductas agresivas” y “violencia evidente” por parte de un militar israelí “exaltado”.
“Por respeto a los militares, a la ONU y al soldado que sufrió una situación bastante complicada, uno debería callarse”, ha reiterado la titular de Defensa, criticando “la tentación” de “hacer política” con este tipo de episodios.
En declaraciones a “laSexta” recogidas por Europa Press, la ministra ha recomendado “no opinar de lo que no se sabe”. “No creo que Ester Muñoz en ningún control de la Guardia Civil haya recibido el trato que recibió nuestro militar”, ha apostillado.
Robles ha remarcado que España presentó una queja formal ante Israel y ante Naciones Unidas, a quien corresponde “reclamar” responsabilidades a Tel Aviv por lo sucedido. Al mismo tiempo, ha defendido el trabajo de la misión de la ONU en Líbano, cuyo mandato concluye en diciembre de este año, y ha reiterado el compromiso español con Líbano y con Naciones Unidas “hasta el final”.
Frente a quienes cuestionan la utilidad de la FINUL, la ministra ha subrayado que su presencia tiene una función “simbólica”. “Demuestra voluntad de paz y que la ONU, pese a las críticas, debe tener un protagonismo esencial”, ha señalado. “Si no estuviera la FINUL, la situación sería mucho más grave”, ha concluido.