Robles reivindica ante el comisario europeo el compromiso de España con la UE, la OTAN y el aumento del gasto militar

Robles reafirma ante Kubilius el compromiso de España con la UE, la OTAN y un aumento gradual del gasto en defensa frente a la presión para llegar al 3,5% del PIB.

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, interviene en el discurso de apertura de la Comisión de Seguridad y Defensa (DSC), en el Hotel Meliá Castilla, a 19 de noviembre de 2022, en Madrid (España). A. Pérez Meca - Europa Press

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha subrayado ante el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, la implicación de España con la Unión Europea, la OTAN y con el incremento progresivo del gasto en defensa, después de que el responsable comunitario reclamara destinar un 3,5% del PIB a este capítulo.

“El comisario sabe que España comparte las preocupaciones de todos los socios por la seguridad de Europa y que España y sus Fuerzas Armadas han estado y estarán siempre entre los primeros a la hora de apoyar el esfuerzo de seguridad y defensa en Europa”, ha afirmado Robles durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum.

La titular de Defensa ha puesto el acento en el complejo escenario geopolítico actual y ha manifestado su confianza en que la UE “será capaz de adoptar las decisiones de calado que exige”, tal y “como lo está haciendo España, un aliado serio, fiable, responsable y comprometido con los Veintisiete, con la OTAN, con el incremento en su presupuesto de defensa y con unas Fuerzas Armadas absolutamente modélicas allí donde se despliegan y con una industria de la que nos sentimos orgullosos”.

“Tienes que contar con España, con las Fuerzas Armadas y con todas las personas que creemos firmemente en la paz y la Europa de valores”, ha añadido Robles, que ha vuelto a poner en valor la industria de defensa española, a la que atribuye también una vocación orientada a la paz.

Kubilius reclamó el jueves en el Congreso que se alcance un 3,5% del PIB en seguridad y defensa, advirtiendo de que, si no se llega a esa cifra, la defensa colectiva se verá afectada, y calificó de “una pena” que el Ejecutivo no esté dispuesto a elevar más su esfuerzo inversor. Recordó que cada socio asumió en la OTAN unos compromisos de capacidades y se cuestionó “cómo se pueden alcanzar nuevos objetivos en capacidades si no se gasta dinero en ello”.

En la misma línea, insistió en que “si algún país no invierte suficiente en su propia defensa, debilita no solo sus propias capacidades defensivas sino que debilita toda la capacidad defensiva colectiva”. Por ello, expresó su deseo de que “todos los estados miembro de la UE encuentren el modo de incrementar su gasto en defensa hasta los niveles que fueron acordados en la OTAN”.

En la cumbre de La Haya de junio, los aliados de la OTAN acordaron la meta de dedicar hasta el 5% del PIB en 2035, de los cuales el 3,5% se dirigiría a gasto estrictamente militar y el 1,5% restante a inversiones vinculadas a la seguridad. España, sin embargo, rechazó ese listón, al que calificó de “arbitrario”.

Finalmente, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, otorgó a Madrid un margen adicional para definir su propia trayectoria de gasto, siempre que cumpla los objetivos de capacidades “en tiempo y forma, independientemente del porcentaje del PIB que ello suponga”.

El Gobierno español sostiene que destinar el 2,1% del PIB al presupuesto de defensa, nivel de inversión ya alcanzado, proporciona una cuantía “suficiente” para responder a las exigencias de capacidades militares. España suele enfatizar el cumplimiento de metas concretas más que los porcentajes globales, y argumenta que la industria nacional tendría dificultades para absorber volúmenes de inversión mucho mayores.

Las necesidades militares españolas se centran especialmente en el ámbito naval, en capacidades logísticas, en infraestructuras y en movilidad militar. No obstante, la Alianza Atlántica recalca que los nuevos requerimientos no se podrán satisfacer sin alcanzar, al menos, el 3% del PIB, por lo que España debe mantener una senda de incremento sostenido de su inversión en defensa.