La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado este martes que la decisión del Gobierno de impedir el uso de las bases estadounidenses de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla), así como del espacio aéreo español, para operaciones relacionadas con el ataque contra Irán "no supone en absoluto una ruptura del vínculo transatlántico, ni un abandono de la responsabilidad de España con la disuasión y defensa colectiva".
En su intervención ante la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional, solicitada por el PP para detallar las consecuencias de esta guerra, Robles ha precisado que desde el inicio del ataque a Irán se dejaron de conceder autorizaciones de vuelo sobre dichas bases y en el tramo correspondiente del espacio aéreo español con el fin de "impedir que puedan ser utilizadas para los ataques que el Gobierno que son contrarios al ordenamiento jurídico internacional".
Ha remarcado, sin embargo, que "las bases siguen funcionando" con la "exclusiva limitación" de que no puedan respaldar operaciones vinculadas con la guerra en Irán.
En este marco, Robles ha defendido que España mantiene intacto su compromiso con el vínculo transatlántico y con la OTAN, subrayando que el país es "un aliado responsable, firme y serio que cumple sus objetivos" y que contribuye de forma activa a la defensa colectiva. Ha destacado la "presencia firme y comprometida en las instituciones y organismos internacionales", así como en la Alianza Atlántica, donde España actúa "como aliado firme, responsable y solidario".
Según ha indicado, mandos aliados le han trasladado "el orgullo, la admiración y el respeto por el papel de España" en las misiones de la OTAN, y ha repasado el despliegue español en distintos escenarios, tanto terrestres como aéreos y marítimos.
Rechazo a la "agresión unilateral"
En relación con el conflicto con Irán, Robles ha iniciado su comparecencia expresando sus condolencias por la muerte de tres cascos azules indonesios en dos ataques contra la brigada bajo mando español en Líbano, donde España mantiene cerca de 700 militares desplegados en el marco de la misión de Naciones Unidas, un entorno que ha descrito como "muy difícil y complicado".
A renglón seguido, ha señalado que el Ejecutivo considera este conflicto "una guerra contraria al derecho internacional" y ha reiterado que España "rechaza plenamente una agresión unilateral, injustificada, sin un marco jurídico ninguno, por parte de Estados Unidos, Israel e Irán", al tiempo que ha condenado igualmente los ataques de Irán contra países vecinos.
"Todos tenemos que movernos en el respeto al ordenamiento jurídico internacional", ha recalcado, advirtiendo de que, tras más de 32 días de enfrentamientos, se constata "un escenario de intensificación militar simultánea a la existencia de conflictos diplomáticos que son muy incipientes".
La ministra ha explicado que la prioridad del Gobierno ha sido en todo momento salvaguardar la seguridad de los militares españoles desplegados en la zona, subrayando que se apoyó el repliegue temporal de la misión en Irak "motivado por el deterioro de la situación de seguridad".
En este contexto, ha querido destacar el trabajo de las Fuerzas Armadas españolas en Irak, que participaron en la evacuación de más de 1.300 personas "en un escenario de evacuación absolutamente peligroso, con unos vuelos entre intercambios de misiles".
Robles ha alertado además de que el conflicto acarrea consecuencias "energéticos, económicos y de seguridad" con efectos directos sobre la ciudadanía española, lo que ha llevado al Gobierno a aprobar un plan de respuesta con medidas de protección.
Compromiso con la paz y el derecho internacional
Durante su exposición, la titular de Defensa ha remarcado que la política de seguridad y defensa del Ejecutivo se apoya, en primer lugar, en "un compromiso firme e inequívoco con la paz en el mundo y el respeto al ordenamiento jurídico internacional", recordando que España tiene más de 4.000 efectivos en misiones en el exterior "precisamente para el mantenimiento de la paz".
Asimismo, ha incidido en el respaldo "sin fisuras, firme y unívoco" a Ucrania, al considerar que ha sido "víctima de una guerra ilegítima, cruel", y ha insistido en que España estará "frente a cualquier vulneración del ordenamiento internacional".
Para concluir, Margarita Robles ha reiterado que España "quiere firmemente la paz" y que su postura será "siempre clara" frente a "toda guerra que vulnere el derecho internacional", defendiendo que las salidas a los conflictos deben ser "diplomáticas" para alcanzar "una paz justa y duradera".