El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y la eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, Irene Montero, encabezan este jueves por la tarde un acto centrado en el porvenir de la izquierda alternativa, en un contexto marcado por distintos movimientos para reordenar ese espacio político.
Bajo el lema “Què s'ha de fer?” --¿Qué hacer?--, el encuentro entre ambos se desarrollará en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y contará con la moderación del exdirigente de los Comuns Xavier Domènech. La convocatoria ha despertado interés, hasta el punto de que las entradas disponibles se agotaron en poco tiempo.
Está previsto que a la conferencia de Rufián y Montero acudan dirigentes de Podemos y ERC, además de representantes de los Comuns que, según fuentes de esta formación, también participarán con algún responsable entre el público.
Desde el entorno del portavoz republicano en la Cámara Baja subrayan que la charla no se centrará en posibles alianzas, sino en plantear propuestas que supongan una sacudida para la izquierda. En un acto celebrado en febrero junto al dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, el diputado de ERC ya detalló su plan para evitar la dispersión electoral de la izquierda y reforzar sus opciones de imponerse a la derecha provincia a provincia.
“¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas que pensamos lo mismo nos presentamos por el mismo sitio compitiendo por migajas?”, planteó entonces, aunque precisó después que su propuesta de unir a las fuerzas progresistas no pasaba por que ningún partido se retirara, sino por articular confluencias en una o dos listas. Incluso llegó a ofrecerse a hacer campaña a favor de la izquierda en las elecciones andaluzas.
Sin embargo, la dirección de ERC ha tomado distancia de esa estrategia, al igual que otras fuerzas soberanistas como BNG o Bildu. El líder de ERC, Oriol Junqueras, no estará en el acto por cuestiones de agenda y porque su partido reivindica un proyecto autónomo, sin intención de coaligarse con la izquierda estatal ni de marcarle la hoja de ruta.
Giro de Podemos y búsqueda de certezas
Paralelamente, fuentes de la dirección de Podemos sostienen que hay muchas personas con “ganas de izquierda y de que la situación actual cambie”. “Lo que queremos es darle certezas a esa gente, que sepan que vamos a dar la pelea porque solo si la izquierda está fuerte en Cataluña y en España será posible bajar el precio de los alquileres y los alimentos o hacer el transporte público gratuito y parar a la derecha”, han explicado sobre el acto.
La formación morada ha variado su posición respecto a los movimientos de Rufián. En un primer momento receló de su encuentro con Emilio Delgado, al que restó importancia al considerarlo una simple charla, y rechazó su plan al entender que unos criterios basados solo en la aritmética electoral terminarían debilitando a la izquierda y, en última instancia, apelaban al voto útil en beneficio del PSOE.
No obstante, tras varias semanas de conversaciones, el pasado mes se anunció este nuevo acto, que se percibe como un posible revulsivo para Podemos, al situar en primer plano mediático a su principal referente electoral de cara a las generales, después de encadenar dos malos resultados en Aragón y Castilla y León, donde ni siquiera alcanzó el 1% de los sufragios.
Desde que se hizo público el evento, Montero ha expresado que le agrada “hacer equipo” con Rufián e Ione Belarra, secretaria general de Podemos, afirmó que no se le ocurría mejor tándem para frenar a la derecha en los próximos comicios. Incluso el exlíder de los morados, Pablo Iglesias, defendió que esta dupla es la que se precisa para reactivar a la izquierda y que la ciudadanía desea una candidatura encabezada por ambos.
El acto coincide, además, con otro giro estratégico de Podemos, que vuelve a concurrir en Andalucía en una candidatura conjunta con Sumar e IU tras la ruptura de finales de 2023 con el socio minoritario del Ejecutivo y después de haber competido por separado en todas las citas electorales, salvo en Extremadura, donde se mantuvo la confluencia con la formación que lidera Antonio Maíllo.
Con todo, el acuerdo para reeditar la coalición Por Andalucía ha provocado tensiones internas en Podemos, dado que la organización autonómica considera que no se respeta su peso político y que se busca dejar al partido fuera del Parlamento andaluz el 17M. Iglesias llegó a hablar de indignación y de una renuncia a una “plaza” clave para poder reimpulsarse en el siguiente gran hito electoral, que, con el calendario actual, serían las generales.
Sumar mantiene su gira y busca referente
En el campo del socio minoritario del Gobierno, los cuatro partidos con presencia en el Ejecutivo --IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar-- han ratificado su alianza electoral y su voluntad de impulsar un nuevo frente amplio, con la mano tendida a Podemos y a otros aliados como Compromís, Més per Mallorca y Chunta Aragonesista.
Tras presentar su propuesta en febrero en Madrid, estas cuatro fuerzas volverán a exhibir su sintonía en un nuevo acto en Sevilla, donde arroparán la precampaña de Maíllo en Andalucía.
La iniciativa afronta ahora, sin embargo, un vacío de liderazgo electoral después de que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, renunciara a repetir como candidata en los próximos comicios y de que distintas figuras del espacio se hayan autoexcluido de esa posibilidad, como los ministros Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun. Además, carecen por el momento de una marca electoral definida para esta nueva etapa.
Aunque voces como el coordinador de IU han pedido acelerar la designación del candidato o candidata, la mayoría de las formaciones prefiere moverse con cautela para no quemar a futuros aspirantes y priorizar primero la consolidación de la alianza, convencidas de que acabarán encontrando un perfil adecuado que combine alto grado de conocimiento público y peso político para cambiar el ánimo del electorado de izquierdas.
Dentro del socio minoritario se admite que la figura de Rufián gana peso y que su popularidad es elevada entre las bases progresistas, si bien remarcan que no ha concretado una propuesta cerrada y que su estrategia genera rechazo en su propio partido.
Esta semana, el ministro de Derechos Sociales señaló que le parecían positivas las iniciativas para rearmar a la izquierda, incluidos los movimientos de Rufián, al reconocer que son los que están logrando mayor visibilidad. Otros cargos han valorado que, al menos, su impulso sirve para alimentar el debate sobre la unidad.
El criterio predominante en los partidos de Sumar es que, a día de hoy, no existen condiciones para una convergencia entre la izquierda estatal y la soberanista, por lo que sus esfuerzos se centran en recomponer los puentes entre las formaciones que ya han compartido coalición, especialmente con Podemos, y en promover candidaturas unitarias en la mayoría de territorios.
Podemos, por su parte, ha dejado entrever hasta ahora que su objetivo es volver a ser un actor central en la recomposición de la izquierda y alumbrar un proyecto similar a la antigua confluencia Unidas Podemos (su alianza con IU y Comuns), pero autónomo del PSOE, al que ve como referencia de un Sumar “subsumido” en los socialistas.
Mientras tanto, en el grupo parlamentario plurinacional hay dirigentes que miran con simpatía la iniciativa de Rufián. Es el caso del diputado de Compromís Alberto Ibáñez que, en una reciente entrevista con Europa Press, lamentaba que su mensaje no fuera atendido por las direcciones de los partidos y avanzaba que defenderá una candidatura unitaria en la Comunidad Valenciana, tanto en las autonómicas como en las generales, con todas las fuerzas bajo el liderazgo de Compromís.