El diplomático Javier Rupérez, antiguo embajador de España en Estados Unidos y ante la OTAN, ha tomado esta tarde posesión como académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (RACMyP). En su discurso de ingreso, ha subrayado que la Unión Europea debe levantar una arquitectura propia de seguridad que garantice su supervivencia con independencia de la trayectoria que sigan los Estados Unidos de Donald Trump.
La ceremonia ha reunido a una nutrida representación del ámbito político, con la presencia del expresidente del Gobierno José María Aznar —bajo cuyo mandato Rupérez desempeñó el cargo de embajador en Washington—, su esposa y exalcaldesa de Madrid, Ana Botella, así como el presidente del Senado, Pedro Rollán. Antes de comenzar la sesión, los asistentes han guardado un minuto de silencio en recuerdo de las más de 40 víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba).
En su intervención, titulada “El lugar de España en el mundo”, Rupérez ha descrito un escenario internacional “cargado de incertidumbres”, en el que las grandes potencias muestran escaso apego al derecho internacional. El nuevo académico ha advertido de que, tras el final de la Guerra Fría, el planeta podría situarse “en el umbral de una guerra caliente” como consecuencia de la radicalización de los populismos y de la deriva hacia fórmulas autoritarias.
Al analizar el papel de Washington, Rupérez ha apuntado que la previsibilidad de la conducta de EE. UU. se ve cuestionada bajo la presidencia de Trump, a quien ha reprochado seguir “afanes imperialistas” sustentados en criterios económicos y desprovistos de respeto hacia las normas globales. Ante la calificación de la OTAN como una organización “obsoleta”, ha reclamado que Europa asuma de forma decidida la responsabilidad sobre su propia seguridad y prosperidad.
Desde hoy, Rupérez pasa a ocupar la medalla número 24, vacante desde el fallecimiento del sociólogo Salustiano del Campo. El presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Benigno Pendás, ha subrayado que su incorporación consolida la tradición de la institución de integrar a personalidades destacadas de la diplomacia española.