El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arremetido contra la “hipocresía” del PP por su cambio de posición respecto a la regularización de personas migrantes, recordando que la medida nació de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que inicialmente contó con el respaldo de los populares.
Durante un acto celebrado en Gibraleón (Huelva) junto a la candidata andaluza María Jesús Montero, Sánchez ha criticado que el principal partido de la oposición haya pasado del apoyo al rechazo.
“El PP dijo que sí a la ILP y ahora dice que no”, ha afirmado.
Choque por inmigración
El líder socialista ha subrayado que la regularización cuenta también con el respaldo de la patronal, los sindicatos y la Conferencia Episcopal, además de apoyos en el ámbito eclesial internacional.
Sánchez ha ido más allá y ha lanzado una dura crítica al PP al asegurar que “un partido que se financió en B, lo que quiere son trabajadores que cobren en B”.
El presidente ha defendido que España ya ha llevado a cabo seis procesos de regularización migratoria a lo largo de su historia, uno de ellos bajo el Gobierno de José María Aznar.
“España no será padre ni madre de xenofobia”
Durante su intervención, Sánchez ha reivindicado el carácter migrante de la sociedad española y ha rechazado los discursos racistas.
“España fue y es hija de migrantes y no va a ser padre ni madre de xenofobia”, ha señalado.
El presidente también recurrió a su historia familiar y recordó que su abuelo emigró a Alemania durante el franquismo en busca de oportunidades.
Según ha defendido, España debe reconocer hoy a quienes contribuyen al crecimiento económico del país del mismo modo que otros Estados acogieron en su momento a emigrantes españoles.
Críticas a los “tecnoligarcas”
En otro tramo de su discurso, Sánchez cargó contra los “oligarcas tecnológicos” que, a su juicio, utilizan las redes sociales para lucrarse a costa de la salud mental de los jóvenes y del deterioro democrático.
El presidente denunció el uso de aplicaciones de inteligencia artificial para manipular imágenes de mujeres y niñas, así como la difusión de bulos y mensajes de odio contra migrantes.
También criticó el respaldo digital a las actuaciones del Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu, en plena escalada en Oriente Medio.
Defensa del bloque progresista
Sánchez cerró su intervención reivindicando que España se ha convertido este fin de semana en “capital de las fuerzas progresistas del mundo” y contrapuso la respuesta de la izquierda al avance de las élites económicas y tecnológicas.
“La gente de izquierdas no hinca la rodilla ante los que están arriba. Los ponemos en su sitio”, concluyó.