El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que respeta todas las posiciones políticas que se expresan dentro de su partido, después de ser preguntado por el manifiesto difundido esta mañana por el exministro y expresidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, en el que reclama un “cambio de rumbo político” en el PSOE, un documento que, según ha admitido, le ha llamado “mucho la atención”.
Durante la comparecencia conjunta con el primer ministro griego, Kyriákos Mitsotákis, tras la reunión que ambos han mantenido a mediodía en el Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo ha evitado entrar al fondo del manifiesto, en el que además se plantea la necesidad de un debate “autocrítico” al considerar que Pedro Sánchez ha situado al partido en un “callejón sin salida”.
"Organización democrática"
Sánchez ha recalcado que habla como secretario general del PSOE y se ha limitado a subrayar que el texto le “llama mucho la atención” porque, ha recordado, su formación es una organización “profundamente democrática”, en la que dice respetar todas las opiniones que puedan formular sus compañeros y compañeras.
Jordi Sevilla, a quien Pedro Sánchez nombró presidente de Red Eléctrica y que le respaldó hasta el acuerdo de coalición con Pablo Iglesias, ha difundido poco después de las 10 horas un manifiesto con el que pretende abrir un debate crítico interno frente al “callejón sin salida” al que, a su juicio, han conducido al PSOE las políticas de “crispación”, la confrontación entre bloques y la dinámica “sanchismo-antisanchismo”.
En el documento se propone un “cambio de rumbo político” en el PSOE y se responsabiliza a la actual dirección de haber “conducido a un auge de la extrema derecha, a una pérdida de apoyos al socialismo y a una dictadura de las minorías”.
“Queremos que el PSOE recupere un proyecto autónomo, socialdemócrata, de cambio, ilusionante, mayoritario, centrado en los problemas de los ciudadanos y abierto a consensos democráticos con sus adversarios políticos en cuestiones de Estado”, recoge el texto.
Lamentos y alertas
El exministro lamenta que PP y PSOE “no sean capaces de hablar”, algo que califica de la “mayor anormalidad” política. Asimismo, reclama “contrapesos institucionales” y que se respete y refuerce la separación de poderes, evitando su “subordinación partidista o personalista y fortaleciendo los mecanismos institucionales que limitan el abuso de poder”.
Además, alerta del “chantaje” de los socios de Gobierno y exige revisar la política de alianzas, al considerar que las decisiones que se están adoptando no responden al proyecto del PSOE, sino a las exigencias de los socios de investidura y de Ejecutivo.