El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que la Unión Europea está en condiciones de salvaguardar la soberanía de Groenlandia frente a posibles acciones unilaterales y “coacciones” de la Administración Trump, derivadas de sus amenazas sobre la isla.
En una rueda de prensa posterior a la reunión informal del Consejo Europeo, convocada por la creciente tensión entre Washington y la UE en torno a este territorio dependiente de Dinamarca, Sánchez ha arremetido contra el Ejecutivo estadounidense, que a su entender “no está respetando el derecho internacional” y está “tensionando como nunca” la relación transatlántica.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que de esta cumbre sale un mensaje claro de “unidad” en la defensa de la soberanía de Groenlandia y Dinamarca. Además, ha remarcado que la UE se ha preparado “desde hace meses” para contestar de forma “proporcionada” a las “amenazas y coacciones” ligadas a la posible imposición de aranceles anunciada por Trump.
Según ha recordado Sánchez, la UE es el principal bloque comercial del planeta y dispone de instrumentos suficientes para reaccionar ante decisiones unilaterales e intentos de presión por parte de Trump.
En su opinión, la firmeza y cohesión mostradas por los socios europeos han contribuido a que Trump haya dado “un paso atrás” en sus advertencias de recurrir a la fuerza para obtener el control de Groenlandia, de modo que esas amenazas “se han retirado de la mesa”.
Un “monopoly” con la soberanía territorial
Aun así, ha reconocido que todavía no conocen en detalle el acuerdo planteado por la Casa Blanca, si bien ha expresado su deseo de que “ojalá” se alcance un entendimiento entre las partes que garantice la soberanía y la integridad territorial de Groenlandia y Dinamarca, “que son quienes tienen que decidir sobre su futuro y no una potencia extranjera”, ha insistido.
En esta línea, Sánchez ha recalcado que la UE y sus estados miembros se niegan a “volver a un pasado donde poco menos que se juega al monopoly con la soberanía territorial de los países y se pone un precio al destino de miles de ciudadanos”.
Frente a ese escenario, ha defendido un orden internacional sustentado en “reglas claras”, en el que el porvenir de la isla “no lo decida ni la fuerza ni las amenazas comerciales”, sino la voluntad de su población y de sus representantes legítimos.
Colaboración por la seguridad en el Ártico
Pese a las críticas, Sánchez ha dejado abierta la opción de cooperar con Estados Unidos y ha señalado que, si existe una “legítima demanda de seguridad en el Ártico”, la OTAN dispone de mecanismos para organizar misiones que atiendan esa preocupación de un socio aliado.
Ante este contexto, el presidente del Gobierno considera imprescindible que Europa se refuerce internamente: profundizar en el mercado único, mejorar su competitividad, consolidar la cohesión social y la unidad política y, en el ámbito de la seguridad y la defensa, invertir “mejor y unidos” y avanzar hacia la creación de unas fuerzas armadas europeas.