NICOSIA (CHIPRE), 24 (EUROPA PRESS)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avisado de que los pactos alcanzados entre PP y Vox terminarán afectando en breve a otros colectivos "siempre señalados por la ultraderecha", tras haber abierto "la puerta" en Extremadura y Aragón a una "discriminación" que, por ahora, recae sobre las personas migrantes al establecer que las ayudas sociales se prioricen para los españoles.
Además, Sánchez ha incidido en que el acuerdo entre PP y Vox en estas dos autonomías "hace un señalamiento" a entidades "que cubren políticas sociales a las cuales no llega el Estado", incluyendo no solo organizaciones de carácter religioso, sino también feministas y otras que trabajan en favor de la diversidad.
"De esto estamos hablando: de abrir la puerta a una discriminación que hoy afecta a ciudadanos migrantes pero que pasado mañana, sin duda alguna, va a afectar a otros muchos colectivos que siempre han sido señalados por parte de la ultraderecha", ha remarcado el jefe del Ejecutivo en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión informal de líderes de la Unión Europea en Nicosia (Chipre).
Sánchez ha destacado igualmente el "posicionamiento tan contundente" de una ONG "que no se casa con ningún gobierno" como Amnistía Internacional, que, según ha indicado, considera que los acuerdos en Aragón y Extremadura, donde se consagra la "prioridad nacional" para los españoles frente a los migrantes, suponen "un riesgo para los derechos humanos en nuestro país".
En opinión del presidente, con esta "prioridad nacional" PP y Vox plantean "crear ciudadanos de primera y de segunda clase" y vulneran "un principio básico" de la Constitución, como es la "no discriminación y la igualdad entre ciudadanos vivan donde vivan, sea cual sea su origen, su raza, su orientación sexual o su género".
Críticas al pacto y advertencia sobre su impacto
Tras esta reflexión, Sánchez ha tildado de "auténtico desastre para los intereses de Extremadura, de Aragón y de España" el entendimiento entre PP y Vox, y ha cuestionado el resultado de sus conversaciones. "Después de cuatro meses o seis meses negociando, ¿lo único que pueden ofrecer es este proyecto de involución y de reacción?", ha planteado.
Frente a ello, el presidente del Gobierno ha defendido que el país progresa "cuando mira hacia adelante, no hacia atrás" y "reconoce derechos, no cuando los recorta". Ha insistido en que España avanza "cuando ve en la diversidad y en la igualdad elementos de desarrollo económico y de prosperidad y de cohesión, y no cuando ve en ellos un riesgo que evidentemente no es tal".
En este contexto, Sánchez ha querido "tranquilizar" a la ciudadanía, subrayando que el Gobierno de España "actuará con la fuerza de la ley y, por supuesto, con total contundencia" si en esas comunidades autónomas se terminan aprobando normas que "contravenga" los principios de igualdad recogidos en la Carta Magna.