Tuviera o no los apoyos, el Gobierno se había comprometido a una fecha para presentar, tres años y medio después, unos nuevos Presupuestos Generales del Estado: antes del 31 de marzo. Ese día acaba el primer trimestre del año, referencia aludida en todo momento por el Ejecutivo. Ahora no está tan claro.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado aclarar si finalmente cumplirá su compromiso de llevar al Congreso este mes el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), apelando a la "gravedad de la situación" que vive actualmente el escenario internacional tras el reciente estallido del conflicto en Oriente Medio.
Durante una comparecencia en La Moncloa junto al presidente ucraniano, Volodomir Zelenski —a quien ha reiterado el respaldo de España, pese a que la guerra en Ucrania haya quedado en un segundo plano por la crisis en Irán—, Sánchez no ha precisado si dará luz verde de forma inmediata al proyecto de Cuentas Generales y ha puesto el foco en la relevancia de las decisiones que se adoptarán este viernes en un Consejo de Ministros extraordinario.
Sánchez sostiene que está gestionando "una de las mayores crisis" desde que llegó a La Moncloa y ha insistido en que la ciudadanía debe ser consciente del impacto que este conflicto tendrá "en términos socio económicos" sobre los hogares españoles.
En esta línea, ha quitado peso al debate sobre si el decreto ley que se aprobará el viernes incorporará o no medidas específicas en materia de vivienda, como reclaman sus socios de Sumar, y ha recalcado que el Ejecutivo utilizará "todos los instrumentos del Estado" para "proteger" a los ciudadanos.
"Entrar en si es esta medida u otra con la gravedad de la situación que tenemos encima de la mesa..." ha afirmado el jefe del Ejecutivo, remarcando que la actuación del Gobierno será "proporcional a la envergadura de esta crisis".
(Seguirá ampliación)