Sánchez insta a pasar a la acción para proteger la democracia frente a guerras y desigualdad

Sánchez reclama en Barcelona una defensa activa de la democracia con reformas de la ONU, control tecnológico y lucha firme contra la desigualdad.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en la IV Reunión en defensa de la democracia en Barcelona. ALBERTO PAREDES / EUROPA PRESS

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado dar un paso al frente en la defensa activa de la democracia ante una veintena de líderes progresistas, en un contexto marcado por las guerras, el aumento de la desigualdad y la expansión de la desinformación.

Durante la apertura de la IV Reunión en defensa de la democracia, que tiene lugar este sábado en Barcelona, Sánchez ha subrayado que los participantes comparten una misma “preocupación” y una “responsabilidad”, y les ha instado a adoptar decisiones concretas.

Ante mandatarios como el presidente de Brasil, Lula da Silva; la de México, Claudia Sheinbaum; el de Colombia, Gustavo Petro, o el de Sudáfrica, Cyril Ramaphoosa, entre otros, Sánchez ha recalcado que la democracia no es un logro irreversible y ha alertado sobre las amenazas que la van debilitando.

“Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza y dentro de nuestras sociedades crece la desigualdad y la desinformación”, ha señalado en su intervención inicial en la cumbre, de la que es anfitrión.

Reforma urgente de Naciones Unidas

Para el jefe del Ejecutivo, el gran peligro al que se enfrentan hoy los países es que la democracia “se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera”, por lo que defiende que la contestación no puede limitarse a una actitud meramente reactiva. “No basta con resistir, tenemos que proponer, tenemos que demostrar que la democracia no sólo se defiende, se fortalece y se perfecciona día a día”, ha remarcado.

Ese es, ha explicado, el objetivo central del encuentro de este sábado, que se articula en torno a tres prioridades. La primera es la actualización del sistema multilateral, con especial atención a la Organización de Naciones Unidas, que, a su juicio, debe transformarse “con urgencia” para “reflejar la realidad del mundo del siglo XXI” y otorgar mayor peso a regiones como América Latina, África y Asia.

“Creemos que ha llegado el momento de que Naciones Unidas sea reformada y por qué no, claro que sí, dirigida por una mujer. No es sólo una cuestión de justicia sino también de credibilidad”, ha afirmado Sánchez, que en varias ocasiones ha manifestado su respaldo a que una mujer latinoamericana asuma la Secretaría General.

Desigualdad, redes sociales y desinformación

En segundo lugar, el presidente ha abordado la cuestión de la gobernanza digital y el papel de las redes sociales. Ha advertido de que la tecnología “no se gobierna sola” y que, sin reglas claras ni supervisión, termina perjudicando al conjunto de la ciudadanía: “Nos divide y nos hace más dependientes”, ha avisado.

Ha sostenido que no se debe tolerar que los algoritmos incentiven el odio, la confrontación y los mensajes violentos, ni que el poder de las grandes empresas tecnológicas “quede fuera del control democrático”. En este sentido, ha reiterado que su Ejecutivo está desarrollando una agenda legislativa para exigir responsabilidad a las plataformas y a sus directivos, para perseguir la difusión de contenidos ilícitos y para evaluar el impacto del discurso de odio y de la polarización. Asimismo, ha vuelto a insistir en que se restringirá el acceso de los menores a las redes sociales.

La tercera gran línea de trabajo de esta cita internacional, ha añadido, es la lucha contra la desigualdad, que considera incompatible con democracias sólidas y resilientes. Cuando las oportunidades no alcanzan a toda la población, ha advertido, el sistema democrático ve mermada su legitimidad.

En este escenario, ha alertado, se abre paso el extremismo, que “no abre la grieta” sino que “ocupa el espacio”, y de ahí la necesidad de impulsar una agenda de justicia social, igualdad de oportunidades e igualdad de género que permita construir sociedades más cohesionadas e inclusivas.