El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado "calma" y "paciencia" a la población afectada por el fuerte temporal que azota sobre todo a Andalucía, y ha avisado de que aún quedan por delante "días largos" debido a la llegada de una nueva borrasca.
Tras sobrevolar en helicóptero varias de las áreas dañadas en la provincia de Cádiz --la zona más castigada por las precipitaciones-- Sánchez ha trasladado un mensaje a los ciudadanos para pedir "confianza" en los especialistas y en los servicios de emergencia, que están adoptando decisiones con el fin de salvaguardar la seguridad.
En Andalucía son ya miles las personas desalojadas de sus viviendas y el municipio de Grazalema, con 1.500 habitantes, ha tenido que ser evacuado por completo ante el riesgo de desprendimientos provocado por las intensas lluvias.
Desde el puesto de mando avanzado de San Roque (Cádiz), el jefe del Ejecutivo ha reiterado que se avecinan "días largos" y complicados, ya que está pronosticada la entrada de una nueva borrasca que dejará más precipitaciones en el sur peninsular. Por ello ha instado a la ciudadanía a ser "prudentes", mantener la "calma" y seguir la información que faciliten los servicios de emergencia y las administraciones públicas.
Sánchez ha puesto en valor además la coordinación entre las distintas administraciones en la gestión de esta "emergencia climática", denominación con la que se ha referido en varias ocasiones a estos fenómenos meteorológicos. En este sentido, ha subrayado que la Administración General del Estado ha desplegado 10.000 efectivos "en perfecta coordinación" con la Junta de Andalucía, las diputaciones provinciales y los ayuntamientos.
Asimismo, ha indicado que el Estado ya está planificando la "reconstrucción y recuperación" de las zonas dañadas, aunque ha insistido en que en los próximos días persistirá una meteorología adversa "muy peligrosa y delicada".