Pedro Sánchez ha reclamado este sábado una respuesta activa en defensa de la democracia frente a las guerras, la desigualdad y la desinformación. El presidente del Gobierno sostuvo que el actual contexto internacional exige algo más que contención institucional y lanzó un mensaje a las fuerzas progresistas reunidas en Barcelona: “No basta con resistir, tenemos que proponer”.
Sánchez intervino en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, celebrada en el marco del Global Progressive Mobilisation (GPM) en Fira de Barcelona Gran Via, donde compartió escenario con dirigentes internacionales y representantes del espacio progresista.
Democracia bajo presión
Durante su discurso, el jefe del Ejecutivo alertó de que las democracias atraviesan una etapa de fuerte presión por el impacto combinado de conflictos armados, aumento de desigualdades y nuevas formas de manipulación digital.
Ante ese escenario, defendió que la respuesta no puede limitarse a frenar a los adversarios políticos, sino que debe traducirse en propuestas concretas capaces de mejorar la vida de la ciudadanía y reforzar la legitimidad democrática.
El presidente situó así la batalla política en un terreno programático: ofrecer soluciones frente al malestar económico, la inseguridad global y la fragmentación social.
Agenda progresista internacional
Sánchez reivindicó una agenda basada en la justicia social, la cooperación internacional y la defensa de los derechos humanos. También subrayó la necesidad de avanzar en regulación tecnológica para combatir la desinformación y limitar el poder de las grandes plataformas digitales.
El presidente español viene utilizando estos foros internacionales para proyectar a España como uno de los referentes del bloque socialdemócrata europeo en un momento de ascenso de fuerzas conservadoras y populistas en distintos países.
Barcelona como escaparate político
La cita celebrada en Barcelona reúne a líderes y representantes progresistas de distintos continentes con el objetivo de coordinar respuestas comunes ante los desafíos democráticos actuales.
Con este mensaje, Sánchez busca consolidar un relato político que conecta política nacional e internacional: frente al desgaste institucional, la polarización y la incertidumbre económica, propone más Estado, más cooperación y una ofensiva reformista.
“Proponer” como consigna
La frase elegida por el presidente: “No basta con resistir, tenemos que proponer”, resume la estrategia que Moncloa quiere trasladar en esta nueva etapa: pasar de la lógica defensiva frente a la derecha y la ultraderecha a una narrativa de iniciativa política propia.