El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebró dos encuentros discretos con el líder de ERC, Oriol Junqueras, para avanzar en el nuevo modelo de financiación autonómica antes de la cita oficial que ambos mantuvieron el jueves 8 de enero en La Moncloa, donde se escenificó y cerró el acuerdo.
Según trasladan fuentes de Moncloa, esas dos reuniones previas se llevaron a cabo de forma reservada y sin comunicación pública, aunque el Ejecutivo no detalla ni las fechas exactas ni el lugar concreto en el que tuvieron lugar.
El propio Junqueras ya confirmó este lunes que esos contactos existieron: “Por el bien de Cataluña nos reunimos, si hace falta bajo al infierno”, declaró cuando fue preguntado por estas citas.
Este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, afirmó que no disponía de datos sobre esas reuniones en particular, pero subrayó que el Ejecutivo desarrolla una “ingente labor de diálogo” que en muchas ocasiones se realiza “con total discreción”. A su entender, lo relevante son los acuerdos alcanzados y que estos se han comunicado con transparencia.
Saiz también fue cuestionada sobre por qué se optó por mantener en secreto esos contactos y si se habían repetido con otros dirigentes independentistas, como el expresidente catalán Carles Puigdemont (Junts) o Arnaldo Otegi (EH Bildu). Sobre este punto, fuentes del Gobierno sostienen que Sánchez no ha mantenido nunca reuniones con ninguno de los dos.
Tras el encuentro del jueves en el Palacio de La Moncloa, Junqueras detalló que, con el nuevo sistema de financiación, Cataluña dispondrá de 4.700 millones de euros adicionales y se respetará el principio de ordinalidad, de forma que la comunidad seguirá siendo la tercera que más aporta y también la tercera que más recursos recibe.
Un día después, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, dio a conocer la propuesta del Gobierno para el conjunto de las comunidades autónomas, que prevé una inyección adicional de 20.000 millones de euros. También confirmó que se mantendrá la ordinalidad para territorios como Cataluña, pero advirtió de que no quedará garantizada para otros, como la Comunidad de Madrid.