El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha restado importancia al retraso de unas dos horas en el inicio del Consejo de Ministros de este viernes, provocado por las exigencias de Sumar para incorporar medidas de vivienda en el paquete anticrisis vinculado a la guerra de Irán, y lo enmarca en la normalidad de un Ejecutivo de coalición.
Preguntado por cómo transcurrió ese lapso de tiempo, después de que los ministros de Sumar se negasen a entrar en la reunión, Sánchez ha respondido que fueron “las de un Gobierno de coalición”. Desde el espacio que lidera Yolanda Díaz señalan, por su parte, que el PSOE pretendía sacar adelante un único decreto y que, tras las conversaciones de última hora, se acordó escindir las medidas de vivienda en un segundo real decreto.
“Es que no puedo decirle más”, ha indicado Sánchez, subrayando que durante esas horas se dedicaron a “trabajar, hablar y llegar a acuerdos” y remarcando que el desenlace ha sido un pacto que se concreta en dos reales decretos diferenciados: uno específico de vivienda y otro con actuaciones para abaratar el coste de la energía.
“Entiendo que el salseo es interesante para los medios de comunicación”, ha señalado en una comparecencia en La Moncloa, recordando además que en las últimas horas había estado fuera de España, participando en el Consejo Europeo en Bruselas.
Según ha defendido, esta es la forma de hacer política en el siglo XXI, basada en “el diálogo, la negociación y el acuerdo”, lo que a su juicio otorga “más legitimidad” a las decisiones del Gobierno. “Por tanto, yo no lo veo en absoluto un problema sino al contrario, un activo de este Gobierno”, ha remachado.
Defiende la negociación dentro del Ejecutivo
El jefe del Ejecutivo ha realizado estas consideraciones al ser interpelado por este episodio inédito, en el que varios ministros de la coalición se negaron a entrar en la sala del Consejo de Ministros hasta que se atendieran sus demandas.
Ha comparado lo ocurrido con un Consejo de Ministros celebrado al comienzo de la pandemia que se prolongó “nueve horas”, en el que, sostiene, se aprobaron decisiones acertadas, y ha reivindicado la capacidad de su Gabinete para negociar.
“Bienvenidos a Europa, bienvenidos a una cultura de democracia, de negociación, de acuerdo, que se sustancia en estos dos reales decretos leyes. Y creo que esto es lo relevante”, ha añadido, poniendo el foco en la interlocución tanto entre los socios de Gobierno como con el resto de grupos parlamentarios, los agentes sociales y los sectores afectados.
Negociación contrarreloj y pacto final en dos decretos
La reunión del Consejo estaba fijada para las 9.30 horas, pero no arrancó hasta las 11.40, tras la implicación directa de Sánchez y múltiples contactos entre ministros en una intensa negociación de última hora, según fuentes de la coalición.
En ese intervalo, Sánchez mantuvo un encuentro con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y otra reunión más amplia con los cinco ministros de Sumar. Paralelamente, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, conversó con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero.
El pacto alcanzado consistió en tramitar dos reales decretos separados: uno centrado en vivienda, cuyos apoyos parlamentarios siguen sin estar garantizados, y otro orientado a contener el encarecimiento de la energía, disparada en las últimas semanas por la guerra en Irán.
Los ministros de Sumar optaron por plantarse y bloquear el inicio del Consejo después de varios días de discusiones que consideraban insuficientes. La víspera, las llamadas se prolongaron hasta altas horas de la madrugada y, ya por la mañana, la posición del PSOE seguía siendo aprobar un único texto en el que no figuraban las medidas de vivienda.
Finalmente, ambas partes acordaron desvincular estas medidas en un segundo decreto, asumiendo que, al menos por ahora, no cuentan con los respaldos necesarios para sacarlas adelante, debido a la negativa de Junts y del PNV.