Sánchez reafirma que España dice No a la guerra y asegura que no teme represalias

Sánchez reafirma el No a la guerra en el conflicto entre EEUU, Israel e Irán y defiende una salida diplomática pese a las amenazas de represalias.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pool Moncloa/Fernando Calvo

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado este miércoles que la posición oficial de España ante el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán es “No a la guerra” y ha insistido en que no teme las “represalias” derivadas de mantener esta postura.

En una declaración institucional desde La Moncloa, Sánchez ha equiparado la situación actual con la guerra de Irak iniciada en 2003 por Estados Unidos y ha advertido de las graves consecuencias que aquella intervención tuvo para la vida cotidiana de la ciudadanía. “El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes”, ha recordado.

Aunque ha reiterado su condena al “terrible” régimen de los ayatolás en Irán, ha recalcado que “no se puede responder a una ilegalidad con otra” y ha reclamado el fin inmediato de las hostilidades y una salida diplomática al enfrentamiento.

Tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer un embargo comercial a España por negarse a ceder las bases de Rota y Morón para la operación militar, Sánchez se ha mantenido firme y ha subrayado que el Ejecutivo no será “cómplices” de algo que es “malo para el mundo, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”.

“Porque nosotros tenemos una confianza absoluta en la fortaleza económica, institucional y también moral de nuestro país. Y porque en momentos como este nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles”, ha afirmado.

En una intervención de unos 20 minutos, ha defendido que la línea del Gobierno es “clara y consistente” y coherente con la que mantiene en otros escenarios bélicos como Ucrania y Gaza. “No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil”, ha señalado.

“En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas y, finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras, no a la guerra”, ha manifestado, recuperando el lema de oposición a la guerra de Irak de hace dos décadas.

El legado del “trío de las Azores”

El jefe del Ejecutivo ha recordado que hace 23 años otra administración estadounidense, la de George Bush, “nos arrastró a una guerra en Oriente Medio”, ha lamentado. En teoría, ha indicado, aquella intervención se justificó para eliminar armas de destrucción masiva, llevar la democracia al país y reforzar la seguridad global, pero “produjo el efecto contrario”.

Según ha explicado, esa guerra desencadenó la mayor sensación de inseguridad en Europa “desde la caída del muro de Berlín”, provocó un aumento “drástico” del terrorismo yihadista, una crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un encarecimiento generalizado de la energía, con el consiguiente impacto en el coste de la vida.

“Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces, un mundo más inseguro y una vida peor”, ha lanzado, en alusión a Bush, al entonces primer ministro británico, Tony Blair, y al expresidente español José María Aznar.

Críticas a Trump y Netanyahu

Sánchez considera que “no están claros” los objetivos de Estados Unidos e Israel, que el pasado sábado iniciaron los ataques sobre Teherán y mataron al líder supremo Ali Jamenei. A su juicio, hay que prepararse para una guerra “larga y con numerosas bajas” y con fuertes repercusiones económicas globales, que ya se empiezan a notar en el encarecimiento del petróleo y el gas.

Aunque admite que todavía es pronto para calibrar todas las consecuencias, está convencido de que no serán positivas y por ello defiende su rechazo a la intervención. “Desde España estamos en contra de este desastre porque entendemos que los gobiernos están aquí para mejorar la vida de la gente” y no para empeorarla, ha dicho, lanzando una dura crítica a Trump y al presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, sin citarlos directamente.

“Es absolutamente inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con sus propias necesidades, usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre, los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles”, ha lamentado.

Exige el fin de la escalada bélica

Ante este escenario, Sánchez ha explicado que la prioridad inmediata del Gobierno es atender a los españoles que se encuentran en Oriente Medio, que ya han comenzado a regresar, y ha destacado que las Fuerzas Armadas y el Servicio Exterior trabajan “día y noche” para organizar las evacuaciones.

Ha advertido de que las operaciones son “muy delicadas” porque el espacio aéreo de la región “no es seguro” y muchos aeropuertos están “gravemente afectados por los ataques”. En cualquier caso, ha garantizado que el Ejecutivo protegerá a los ciudadanos desplazados y los traerá “de vuelta a casa”.

Paralelamente, el Gobierno prepara medidas para amortiguar el posible impacto económico de la guerra y se coordinará con los países de la zona que apuestan por la paz y con sus socios europeos para articular una respuesta “coordinada” y eficaz.

Asimismo, España seguirá “exigiendo” el cese de las hostilidades y una salida diplomática al conflicto como miembro “de pleno derecho” de la Unión Europea y de la OTAN, porque, ha remarcado Sánchez, la guerra también repercute en los europeos y en los españoles. “Por eso tenemos que exigir toda la resolución a Estados Unidos, a Irán y a Israel, para que paren antes de que sea demasiado tarde”.

“No se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad” ha seguido, evocando el origen de la Primera Guerra Mundial en 1914. A menudo, ha dicho, los grandes conflictos surgen de una cadena de respuestas “que se van de las manos” por errores de cálculo o hechos imprevistos, por lo que ha pedido aprender de la Historia. “No podemos jugar a la ruleta rusa con el destino de millones” de personas.

Condena al régimen iraní y defensa de la legalidad internacional

En este contexto, Sánchez ha reiterado su rechazo frontal al régimen de los ayatolás en Irán, al que “repudia” porque “reprime” y “mata” a sus ciudadanos, “en especial a las mujeres”. Sin embargo, ha subrayado que la cuestión de fondo es si España se sitúa o no del lado de la legalidad internacional y de la paz.

Para ilustrarlo, ha vuelto a la comparación con el Irak de 2003 y ha recordado que la sociedad española “siempre repudió la dictadura de Sadam Husein”, pero aun así se opuso a una guerra “ilegal, injusta” que no solucionó los problemas que decía combatir.

Sánchez asume que recibirá críticas por esta postura y que le tacharán de “ingenuo”, pero defiende que su planteamiento es coherente. “Lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia, creer que las democracias o el respeto entre naciones brotan de las ruinas o pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es una forma de liderar”, ha indicado.

También ha rechazado la idea de que España esté aislada y ha asegurado que el país está “con quienes tiene que estar”, es decir, con los valores de la Constitución y de la Carta de Naciones Unidas, con la paz y con la convivencia pacífica entre Estados.

Ha añadido que numerosos gobiernos comparten esta visión, al igual que “millones de ciudadanos” en Europa, Norteamérica y Oriente Medio que reclaman menos guerra y más paz y prosperidad. “Porque lo primero solo beneficia a unos pocos y lo segundo beneficia a todos”, ha terminado.