El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el dirigente de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras, mantuvieron este viernes una reunión discreta en el Palacio de la Moncloa. El encuentro, celebrado lejos de los focos, no permitió avanzar en el traspaso a Cataluña del IRPF, una exigencia clave de los independentistas catalanes para negociar tanto las cuentas catalanas como los Presupuestos Generales del Estado.
La cita, adelantada por el diario “La Vanguardia” y ratificada por ERC a Europa Press, se produjo el viernes por la mañana en la sede de la Presidencia del Gobierno, apenas unas horas después de que Sánchez regresara de su viaje oficial a la India.
Junqueras se encontraba en Madrid desde el miércoles. Además de reunirse con los parlamentarios de su formación, aprovechó su estancia para verse con el jefe del Ejecutivo y reiterar su demanda sobre la cesión del IRPF a la Generalitat.
En los últimos días se consideraba que el contexto podía ser propicio para aprobar los primeros presupuestos autonómicos con Salvador Illa al frente de la Generalitat. Sin embargo, la reunión entre Sánchez y Junqueras habría enfriado ese escenario, ya que el Gobierno central se mantiene firme en su negativa a transferir a Cataluña la recaudación del IRPF.
No es el momento
Y eso a pesar de que esta cuestión figura en el pacto de investidura de Illa de 2024 y contó en su día con el visto bueno del Ejecutivo. Con todo, tras la cita de este viernes entre Sánchez y Junqueras, se ha puesto de manifiesto que, por ahora, no se considera oportuno abordar ese traspaso.
Ante este bloqueo, los republicanos catalanes ya retiraron su proposición de ley en el Congreso para que Cataluña pudiera recaudar el IRPF. Con este gesto buscaban rebajar la tensión y reconducir el debate, con la idea de convertir el contenido de esa iniciativa en enmiendas consensuadas con el PSOE durante la tramitación en la Cámara baja del nuevo modelo de financiación autonómica.