Sare ve ánimo de venganza en el retorno a prisión de ‘Anboto’ y Carasatorre

Sare denuncia que la negativa al artículo 100.2 para ‘Anboto’ y Carasatorre responde a presiones políticas y mediáticas y apela a una política penitenciaria humanista.

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La exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, alias 'Anboto', entrando a la prisión de Martutene, en San Sebastián, a 22 de abril de 2026 EUROPA PRESS

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La Red Ciudadana Sare, plataforma de apoyo a los presos de ETA, ha expresado su rechazo a la decisión del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de denegar la aplicación del artículo 100.2 a los reclusos de ETA Marixol Iparragirre ‘Anboto’ y Juán Ramon Carasatorre. La organización sostiene que esta resolución evidencia “una actitud que poco tiene que ver con la justicia y mucho con la venganza promovida desde ámbitos judiciales, políticos y lobby mediáticos”.

En su nota pública, Sare recuerda que las Juntas de Tratamiento de los centros penitenciarios, integradas por profesionales de varias áreas, son quienes analizan individualmente cada expediente y plantean o descartan progresiones de grado y la aplicación del artículo 100.2. Sin embargo, denuncia que “un juzgado de excepción como es la Audiencia Nacional, ubicado a 400 kilómetros de distancia, que desconoce el recorrido realizado por estos presos, procede a anular dichas decisiones, adoptadas en última instancia por la Administración Penitenciaria, aduciendo argumentos más políticos que judiciales”.

La red ciudadana subraya que, aunque la última palabra corresponde al Juez de Vigilancia Penitenciaria, “tienen un peso importante en ella las presiones ejercidas por lobbys que actúan a través de medios de comunicación, presionando para impedir que se aplique medidas de carácter ordinario a estos presos”.

Sare reprocha igualmente “la utilización política que se hace de todo ello, utilizando el dolor de las víctimas, para argumentar este tipo de decisiones”. Insiste en que “la revancha no alivia el sufrimiento de ninguna víctima” y recalca que “las víctimas reivindican el reconocimiento de su dolor y la no utilización política del mismo”. “Dejemos a las víctimas en paz. Reconozcamos ese sufrimiento, como hace Sare de manera permanente”, añade la organización.

En la parte final de su comunicado, Sare llama a la sociedad vasca a “continuar dando pasos en favor de la paz y de la convivencia”. Considera que este objetivo únicamente será posible “desde una política penitenciaria humanista, alejada de la venganza y con un tratamiento digno a las víctimas de todas las violencias”.

La red concluye reafirmando su compromiso: “Continuaremos trabajando en la construcción de un futuro compartido por el conjunto de la sociedad vasca, con una apuesta decidida por la paz, la resolución y la convivencia”.