Así se posiciona la extrema derecha de Europa ante las amenazas de Trump: entre el rechazo, la adhesión y el silencio

La captura de Nicolás Maduro y las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia han abierto fisuras en la extrema derecha europea, dividida entre el apoyo explícito, el distanciamiento crítico y la ambigüedad calculada

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Las últimas decisiones de la Administración de Donald Trump han puesto a prueba la relación entre el mandatario estadounidense y la extrema derecha europea, tradicionalmente afín a su discurso. La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y las amenazas de anexión sobre Groenlandia han provocado respuestas dispares entre estos movimientos, que oscilan entre el respaldo sin matices y un evidente malestar.

Según explica Sam van der Staak, responsable del programa europeo de International IDEA, la cooperación entre líderes populistas responde más a intereses tácticos que a afinidades profundas. “Es una relación pragmática, no ideológica”, resume.

Apoyos firmes al presidente estadounidense

En Europa del Este, Trump mantiene apoyos claros. Desde Polonia, el ex primer ministro Mateusz Morawiecki, del partido Ley y Justicia, ha defendido la operación en Venezuela aludiendo a su impacto geopolítico sobre Rusia. Dirigentes de su formación también han criticado al actual Gobierno polaco por adoptar un tono crítico hacia Washington en el caso de Groenlandia.

En Francia, Éric Zemmour no ha cuestionado la actuación de Trump y ha justificado sus movimientos como propios de un dirigente que prioriza la fortaleza nacional.

Rechazo y endurecimiento del discurso en el norte de Europa

El escenario cambia en los países nórdicos, donde las amenazas sobre Groenlandia han generado mayor incomodidad. Formaciones de extrema derecha en Dinamarca y Suecia han criticado abiertamente el enfoque de Trump, al que acusan de actuar al margen de las reglas internacionales.

En Suecia, los Demócratas Suecos han llegado a calificar su actitud de imperialista, mientras que en Noruega el Partido del Progreso, principal partido de la oposición, ha respaldado a su Ejecutivo con una condena moderada de la operación en Venezuela y un rechazo más claro a cualquier movimiento sobre territorio danés.

En Finlandia, Verdaderos Finlandeses ha evitado fijar una posición oficial sobre Washington, pese a defender la soberanía de Dinamarca.

Distancia en Alemania y Francia

La política exterior de Trump también ha provocado un giro en Alternativa para Alemania. Su colideresa, Alice Weidel, ha criticado los métodos del presidente estadounidense, alejándose del alineamiento habitual de la formación con la Casa Blanca.

En Francia, la Agrupación Nacional de Marine Le Pen ha subrayado que la soberanía de los Estados “no es negociable” y ha rechazado las ambiciones territoriales sobre Groenlandia.

Posiciones contradictorias en el sur de Europa

En Italia, la primera ministra Giorgia Meloni ha respaldado la operación en Venezuela como un acto de defensa legítima, aunque se ha mostrado reticente a avalar intervenciones militares externas y no ha confirmado ningún despliegue en Groenlandia.

En Portugal, el partido Chega ha defendido la detención de Maduro, pero ha anticipado críticas si se produjera una acción militar en el Ártico.

Silencio estratégico en España y Europa central

En España, Vox ha optado por el silencio tras un apoyo inicial a la operación en Venezuela, argumentando que la política exterior no entra en sus competencias directas.

Una estrategia similar han seguido el primer ministro húngaro Viktor Orbán y el partido austríaco FPÖ, que han evitado críticas abiertas y han enmarcado la actuación de EE. UU. dentro de la lógica de la realpolitik.

Una alianza más táctica que ideológica

Pese a las divergencias, los expertos coinciden en que los movimientos de distanciamiento son limitados. La extrema derecha europea sigue viendo en Trump un aliado útil, aunque cada vez más incómodo.

“El cálculo sigue siendo práctico”, concluye van der Staak. “Hay más que ganar cooperando que rompiendo, incluso cuando aparecen tensiones”.