El portavoz de Sumar y ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha recalcado que su espacio político no llegó en ningún momento a contemplar la salida del Ejecutivo, pese al inusual pulso con su socio de coalición. Al mismo tiempo, ha defendido que el entendimiento alcanzado con el PSOE en torno al plan anticrisis fortalece al Gobierno, pese a las tensiones previas a la reunión del Consejo de Ministros.
Asimismo, ha señalado que ahora toca librar la batalla parlamentaria para convencer a Junts y PNV de que respalden en el Congreso la prórroga de los alquileres, tal y como ya apoyaron cuando se aprobó el decreto de respuesta a la crisis derivada de la guerra en Ucrania. En este sentido, ha incidido en que “la estrategia del Gobierno no puede ser autoimponerse un veto” por “las posibles dificultades parlamentarias que puede haber” en la Cámara Baja.
“Estamos aquí para gobernar y para lograr avances y creo que hoy hemos logrado avances muy significativos (...) Ese es el papel de Sumar, estar en el gobierno para transformar y que el gobierno adopte una dirección de protección de derechos y de avance social”, ha remarcado en el Congreso cuando se le ha preguntado si llegaron a plantearse la ruptura del Ejecutivo de coalición ante el desacuerdo inicial con el PSOE.
Las fricciones entre los socios se han agudizado durante la mañana, después de que los ministros de Sumar se negaran a iniciar el Consejo de Ministros para forzar una negociación de última hora sobre sus principales exigencias. Finalmente, se ha cerrado un pacto que permite sacar adelante dos decretos con medidas anticrisis.
Capacidad de pacto dentro del Gobierno
En una comparecencia en el Congreso para valorar los acuerdos sellados este viernes, el titular de Cultura ha admitido que Sumar ha mantenido una postura de “firmeza”, aunque combinada con voluntad de diálogo, para incorporar al decreto el control de los márgenes empresariales de las grandes compañías y la prórroga de los contratos de alquiler. Esta última medida entrará en vigor este sábado y se extenderá durante dos años si el Congreso la convalida. Además, ha precisado que se limitarán las subidas al 2% del IPC con el objetivo de evitar efectos indeseados en caso de un repunte de la inflación.
“El Gobierno hoy lo que demuestra es que tiene capacidad de diálogo entre socios de coalición y que tiene capacidad de acuerdo y de dirección y de tomar decisiones en favor de la gente”, ha reiterado Urtasun.
Consciente de que la convalidación del decreto de prórroga de alquileres es la que presenta mayores obstáculos, ha detallado que se ha decidido posponer un mes el debate en el Pleno para tratar de sumar el apoyo de formaciones como Junts y PNV. Ambos grupos habían advertido de que no aceptarían que el Ejecutivo llevara a la Cámara un decreto ‘ómnibus’ que mezclara múltiples materias.
Dar la batalla por la vivienda
“Lo que nosotros no estábamos dispuestos a aceptar es que el Gobierno no protegiera a los inquilinos y no diera esta batalla”, ha enfatizado, subrayando que el Ejecutivo debe “pelear los votos” para sacar adelante la prórroga de los contratos de alquiler.
Ha reconocido también que la negociación entre PSOE y Sumar ha sido “larga” y que ello explica el retraso en el arranque del Consejo de Ministros, dado que los primeros borradores que se pusieron sobre la mesa no incluían las medidas que Sumar consideraba irrenunciables.
“Es lógico que se dialogue en un Gobierno de coalición, es lógico que las negociaciones se alarguen, sobre todo cuando uno de los socios es muy exigente (....). Llevamos tiempo con esta medida, la prórroga del alquiler, el PSOE conocía perfectamente nuestra posición en esta materia y, por lo tanto, a partir de aquí es lo que se ha producido es un diálogo que fortalece al Gobierno”, ha insistido.
El ministro ha añadido que él mismo ha mantenido contactos con distintos grupos parlamentarios, entre ellos Junts, para abrir conversaciones sobre la convalidación de los decretos, especialmente el relativo a vivienda.
“Van más lejos” cuando la situación lo requiere
Por otro lado, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha puesto en valor que Sumar ha defendido sus planteamientos “con mucha seriedad y diálogo”, restando dramatismo a las tensiones con el socio de coalición.
“Bien está lo que bien acaba”, ha señalado, antes de precisar que se ha negociado con el PSOE “hasta el último minuto” y que se han mantenido “firmes”. “Las negociaciones han sido muy cordiales como corresponde a un Gobierno de coalición y creo que el resultado es positivo”, ha añadido en declaraciones a “La Sexta”, recogidas por Europa Press.
Mientras, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha recalcado que Sumar está en el Ejecutivo para sacar adelante este tipo de medidas, garantizar que nadie quede “desprotegido” y “ir más lejos cuando el momento lo exige”.
“Para que ninguna crisis se convierta en una oportunidad de negocio para los de siempre. Para proteger a toda la gente. Recordad lo que decía Mariano Rajoy ante las crisis y las guerras. Decía que había que apretarse el cinturón. Nosotras lo que decimos es que en las crisis hay que ensanchar los derechos y proteger a nuestro país”, ha manifestado en unas declaraciones remitidas a los medios.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha subrayado que la vivienda constituye el principal problema para la ciudadanía y, por ello, “no podía quedarse fuera del escudo social en un momento de tanta inestabilidad y de tanta incertidumbre”.
“Desde los Ministerios de sumar hemos sido claros, contundentes y hemos empujado hasta el final para que este decreto protegiera de verdad a la gente”, ha defendido, mostrando su confianza en que “nadie va a querer situarse contra” este plan anticrisis cuando llegue el momento de su convalidación en el Congreso.