Sumar asume sin inquietud que Podemos acapare buena parte del protagonismo tras el anuncio de la regularización extraordinaria de personas migrantes y subraya que, como fuerza integrada en el Ejecutivo, forma parte del entendimiento cerrado con los morados para sacar adelante esta medida, en la que también participan las formaciones del bloque de izquierdas en el Congreso.
Desde distintos sectores del socio minoritario remarcan que lo esencial es que la regularización prospere y consideran lógico que, en una negociación política, uno de los aliados se lleve el foco mediático sobre una iniciativa concreta, algo que, recuerdan, ya ha ocurrido en otras ocasiones con fuerzas como Bildu o ERC.
“Es una victoria colectiva”
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha reivindicado que la posición de fuerza de su partido ha conseguido arrancar al PSOE una medida que no quería hacer. “El método Podemos funciona”, ha agregado para defender que su postura de firmeza ante el PSOE obtiene resultados en el ala de la izquierda, en mensaje velado a Sumar.
Por su parte, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha señalado durante una entrevista a RNE que le parece “maravilloso” el acuerdo con Podemos, para enfatizar que la regularización es “la mejor noticia” y que “todas las formaciones políticas están de acuerdo”, excepto la “extrema derecha. Con ello, hacía referencia a que la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de regularización fue admitida a trámite con la única oposición de Vox.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha seguido esta línea al decir que se trata de una “extraordinaria noticia” que Sumar y que el conjunto de la izquierda llevaba mucho tiempo trabajando en ello. “Esto demuestra para qué sirve tener un Gobierno progresista”, ha enfatizado para celebrar que España siga avanzando “en pos de la justicia social”.
Además, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha resaltado que esta regularización supone una “victoria colectiva” y ha ensalzado la labor de la sociedad civil organizada que “ha empujado para conquistar derechos para la población migrante”.
Fuentes de Sumar insisten en que no existe malestar por el hecho de que Podemos haya sido quien comunicara públicamente el acuerdo y recalcan que estaban al tanto de los movimientos del PSOE y del Ministerio de Inclusión en esta materia. Enfatizan, asimismo, que al ser parte del Gobierno están plenamente implicados en el pacto y que intervendrán en la redacción del futuro decreto que se elevará al Consejo de Ministros.
Recomponer el bloque de investidura
En el entorno de Sumar reiteran que lo determinante es que la medida se materialice y relegan a un segundo plano la cuestión de la “escenificación”, esto es, ven razonable que se permita a los socios del bloque de investidura anunciar avances sociales. Consideran, además, que este entendimiento entre Podemos y PSOE se inscribe en el intento de recomponer la sintonía interna del bloque que sostuvo la investidura. “Repartir juego está bien mientras las cosas salgan”, han descrito sectores de Sumar.
Subrayan también que, con Podemos y el resto de aliados, no se trata de cesiones unilaterales, sino de procesos de negociación que desembocan en acuerdos compartidos y que, en el caso de la regularización, representan un hito colectivo de todas las fuerzas que han respaldado a los colectivos sociales impulsores de la ILP.
En paralelo, en Sumar evitan aventurar qué impacto puede tener este pacto con Podemos sobre el desarrollo de la legislatura. La formación morada, por su parte, se ha esforzado en desligar este acuerdo de la futura negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2026.
No obstante, el coportavoz de los Comunes, Gerardo Pisarello, ha apuntado que el entendimiento podría allanar la transferencia de competencias migratorias a Cataluña, y la propia líder de Podemos, Ione Belarra, ha asegurado que están abiertos a negociar sobre esta cuestión tras haber tumbado en el Congreso una proposición de ley de PSOE y Junts. Eso sí, ha dejado claro que no van a aprobar ningún texto que tengan sesgos racistas, como apreciaban en la iniciativa de los socialistas y postconvergentes.