El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado su apoyo a la idea de que las Fuerzas Armadas estadounidenses abandonen las bases militares de Rota y Morón, así como las instalaciones en otros países de la OTAN que no estén colaborando en la protección del estrecho de Ormuz, tal y como planteó el senador republicano Lindsey Graham el pasado 10 de marzo.
“Tiene razón”, declaró el dirigente estadounidense ante los medios, en unas manifestaciones recogidas por Europa Press, subrayando además que Graham “hace bien” al replantearse la continuidad del despliegue militar de Estados Unidos en las bases situadas en España después de que el Gobierno de Pedro Sánchez vetara su utilización para lanzar ataques contra Irán.
Trump reiteró que los Estados miembros de la OTAN deberían “ayudar” en la defensa del estrecho de Ormuz, recordando que “gran parte” del crudo que consume Europa “pasa por el estrecho”, por lo que considera que la carga de su protección no debería recaer solo en Washington.
El presidente estadounidense también cargó contra la OTAN al considerar que “no hace nada”, y sostuvo que esta inacción explica que haya “muchos senadores” que han dejado de respaldar a la Alianza Atlántica. Según afirmó, “el senador Graham era uno de los grandes apoyos de la OTAN y ya no lo es”.
Tras el desencuentro con el Ejecutivo español, Graham había declarado: “Estoy animando al presidente Donald Trump a trasladar todas nuestras bases fuera de España”, apelando al “compromiso” que implica el “artículo 5 de la OTAN” para remarcar que Estados Unidos no debería mantener bases en un país que le impide emplearlas cuando lo considera necesario.