El diputado de Compromís y portavoz adjunto de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha instado al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, y a la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, a que “no se dejen distorsionar por voces del pasado” que generan “ruido” y los presentan como un posible tándem electoral, en una referencia directa al cofundador de Podemos, Pablo Iglesias.
En una comparecencia ante los medios en el Congreso, y al ser preguntado por el acto que celebrarán este jueves Rufián y Montero sobre la unidad de la izquierda, Ibáñez les ha deseado suerte y, sobre todo, que “hablen de política”, que es, ha remarcado, lo que realmente preocupa a la ciudadanía.
“Que no se dejen distorsionar por voces del pasado. No es el momento de hablar de tándems, ni de equipos, ni de listas, sino de propuestas políticas concretas”. Creo que Rufián y Irene Montero son dos personas con mucho valor para las izquierdas y que lo que tienen que hacer es hablar de vivienda, de la cesta de la compra y de lo mal que funciona los Rodalies. Cualquier otra distorsión, creo que es el momento de aprender a callar”, ha señalado con énfasis.
Ibáñez ha reiterado que se declara “partidario de la unidad” de la izquierda y ha puesto como ejemplo el caso de Valencia, donde, a su juicio, la formación valenciana ha acreditado que esa convergencia es viable, después de que la exvicepresidenta autonómica Mónica Oltra haya anunciado su regreso a la primera línea política como aspirante a encabezar la lista al Ayuntamiento de Valencia y haya mostrado su disposición a “hacer equipo” con IU, Podemos y, por supuesto, Compromís.
En esta línea, el parlamentario ha incidido en que, para articular confluencias, primero es imprescindible “escuchar” y, a partir de ahí, “hacer una propuesta y que la gente se sume”.
“Ahí hace falta gente y sobre todo sobra ruido”, ha remarcado el dirigente de Compromís, que también ha pedido máximo respeto hacia las fuerzas de izquierda que concurran a las elecciones en Andalucía, al considerar que, una vez superada esa cita, será el momento de abordar conversaciones, asumiendo que el espacio político actual no se sitúa en el año 2015, sino en 2026, en alusión al papel que desempeña hoy Podemos dentro de la izquierda.