Veinte líderes de la UE, sin Sánchez, se coordinan sobre competitividad antes de la cumbre informal

Veinte líderes de la UE se coordinan sobre competitividad en una cita previa a la cumbre informal a la que Pedro Sánchez decidió no asistir.

3 minutos

202602122719893ee3b80a877ddfd26d880a686e.jpg FREDERIC SIERAKOWSKI /EUROPEAN COUNCIL

Publicado

3 minutos

La mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se han reunido a primera hora de este jueves para coordinar iniciativas destinadas a reforzar la competitividad y el mercado único, en una cita a la que no ha asistido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El jefe del Ejecutivo español ha acudido directamente a la reunión informal de líderes convocada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el castillo de Alden Biesen, a unos 90 minutos de Bruselas, pero ha optado por no participar en el encuentro previo en el que sí estuvieron presentes el resto de grandes socios de la Unión.

Este encuentro fue impulsado por la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro belga, Bart de Wever, como un nuevo foro para debatir sobre competitividad y con la intención de repetirse antes de las futuras reuniones del Consejo Europeo.

En total, tomaron parte veinte líderes, entre ellos la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, así como representantes de Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría.

Según fuentes del Gobierno italiano, el debate se centró en tres grandes prioridades: completar el mercado único, simplificar la carga regulatoria y abaratar los costes energéticos, además de definir una política comercial ambiciosa y pragmática.

Los líderes dedicaron especial atención a las medidas para relanzar la industria europea, entre ellas la revisión de los mecanismos para aplicar tasas a las emisiones de CO2, y a cómo acelerar la adopción de decisiones clave por parte del Consejo Europeo.

Asimismo, los participantes se han comprometido a reunirse de nuevo en este mismo formato en marzo, al margen de la cumbre de líderes que tendrá lugar en Bruselas, con el objetivo de mantener la presión sobre la agenda de competitividad y contribuir a fijar metas y calendarios concretos.

En la víspera, fuentes de Moncloa señalaron que España respalda los principales asuntos que se abordarán en esta cumbre informal sobre competitividad, incluida la necesidad de agilizar la toma de decisiones y evitar, si fuera necesario, el requisito del consenso de los 27 que está frenando a la UE; aunque esas fuentes no precisaron el motivo por el que Sánchez no se ha sumado a la reunión previa de la veintena de líderes.

España también defiende priorizar los productos Made in Europe como vía para estimular la industria europea, así como fijar condiciones a la inversión extranjera con el fin de garantizar la transferencia de conocimiento y tecnología.

Urgencia para actuar en defensa de la industria europea

Bart de Wever, uno de los anfitriones del cónclave previo, ha subrayado ante los medios a su llegada a la posterior cumbre a 27 que existe una visión compartida sobre la urgencia de adoptar medidas concretas que permitan proteger la industria europea y aumentar su competitividad, ante el riesgo de que sectores estratégicos como el acero o la petroquímica se queden rezagados.

Por este motivo, el dirigente belga ha reclamado que los líderes exijan a Bruselas propuestas "concretas sobre la mesa cada mes" para reforzar la competitividad europea y que se comprometan a que ese ritmo se traduzca en "medidas concretas" ya este mismo año.

Meloni, por su parte, ha señalado que la reunión previa de la veintena de líderes ha servido para acercar posiciones entre países que "están de acuerdo en la urgencia de dar una respuesta" sobre cómo reactivar la competitividad europea en los sectores productivos clave y "estructurar" una estrategia que deje claro a la Comisión Europea que no sólo esperan que se aborde la reflexión de manera más formal en el próximo Consejo Europeo de marzo, sino que quieren "seguir paso a paso" las propuestas y comprobar que se siguen las indicaciones de los 27 en asuntos como reducir la burocracia o abordar los precios de la energía.