La representante de los Comuns y miembro del Congreso, Aina Vidal, ha detallado que se encuentran en un ‘debate discreto’ con Junts y representantes empresariales para promover, a partir de septiembre, la propuesta legislativa del Gobierno que pretende limitar la jornada laboral a 37,5 horas semanales.
En sus declaraciones a Europa Press, Vidal ha manifestado su confianza en que la medida será aprobada y aunque no ha especificado fechas, ha expresado su deseo de que los procedimientos en el Parlamento comiencen en septiembre: ‘Y si superáramos este primer trámite en septiembre, creo que en febrero o marzo sería viable la aprobación definitiva’.
A raíz de que el Ministerio de Trabajo pospusiera la votación sobre esta reducción por falta de apoyos, con enmiendas completas de Junts y PP, Vidal ha reconocido que se trata de una negociación complicada donde las pequeñas y medianas empresas ‘tienen mucho que decir’.
UNIVERSALIZACIÓN Y CONTROL HORARIO
Vidal ha comentado que el pacto se ha estancado porque el Ministerio desea generalizar esta medida y debido a la problemática del control horario. También ha señalado que si se registraran todas las horas trabajadas se descubriría ‘que cada semana se hacen más de 3 millones de horas extras no pagadas, lo que es una salvajada’.
Con respecto a los impactos potenciales de esta ley en las pymes, un argumento utilizado por Junts para su oposición, Vidal ha recordado que Sumar propuso bonificar hasta el 100% de la Seguridad Social si necesitan contratar a más personal por la implementación de la jornada reducida.
‘Pero puede que no sea suficiente o que tengamos que contemplar otras situaciones’, ha admitido Vidal, promoviendo la continuación del diálogo y la búsqueda de consensos razonables entre las partes.
Después de evaluar críticamente el periodo legislativo, dado que ‘muchas veces el partidismo ha prevalecido sobre el interés general’, ha criticado al PSOE por no atender completamente las solicitudes en la extensión de los permisos de paternidad y maternidad, y ha censurado la lentitud en la implementación de políticas de vivienda y medio ambiente, así como la paralización del ‘Estatuto del becario’.
‘No permitiremos que el PSOE ni que otros socios de la mayoría se crean que hemos venido a pasear a Miss Daisy’, ha advertido Vidal, enfatizando que los PGE deberían impulsar políticas prioritarias como vivienda, clima, feminismo, transportes y la financiación catalana, entre otras. Aunque ve factible continuar con la legislatura sin la aprobación de un PGE, ha subrayado que no es el escenario ideal, y ha hecho un llamado a la responsabilidad de las demás fuerzas políticas advirtiendo que, ‘o hay acuerdos importantes en materia presupuestaria, o se va a un cambio de régimen con la extrema derecha, que lo quiere reventar todo’.
Finalmente, ha respondido a la propuesta de Gabriel Rufián de ERC sobre crear una lista plurinacional para las próximas elecciones generales, indicando que desconocen los detalles y que la dirección de los republicanos ya ha rectificado esa idea. Ha destacado que aunque ERC es independentista y los Comuns no, ambos pueden coincidir en un ‘marco programático’ en defensa de los derechos fundamentales y en encontrar puntos de encuentro en ideales de izquierda.
En cuanto al acuerdo para que Cataluña asuma competencias en materia de inmigración, Vidal ha lamentado las críticas de Ione Belarra de Podemos, quien sugirió que con el traspaso los Mossos realizarían redadas racistas: ‘Es de un apriorismo que parece mentira que venga de donde viene’. Ha defendido que Catalunya está capacitada para gestionar esta competencia, lo que podría traducirse en ‘mejoras a la hora de saber qué pasa, por ejemplo, en los CIE’s o avanzar en competencias para los Mossos o para otros cuerpos, como las policías locales’. Sin embargo, ha acusado a Junts de solicitarlo por la ‘competencia’ electoral que mantiene con Aliança Catalana, y ha pronosticado que los de Carles Puigdemont nunca manejarán esta competencia si depende de ellos.