La inmigración se ha convertido en uno de los grandes ejes del debate político en España. Los nacidos en el extranjero representan ya cerca de una quinta parte de la población y, con el aumento de las nacionalizaciones en los últimos años, también se han consolidado como un actor político con derecho a voto en las elecciones.
Sin embargo, lejos de comportarse como un bloque homogéneo, el voto de los inmigrantes nacionalizados presenta importantes diferencias según su país de origen.
Un análisis realizado por ABC, a partir de los microdatos de los barómetros mensuales del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) entre mayo de 2024 y enero de 2026, muestra que la izquierda mantiene una ventaja global entre los extranjeros que han obtenido la nacionalidad española.
Según ese estudio, la suma de intención de voto y simpatía hacia Partido Socialista Obrero Español, Sumar y Podemos alcanza el 47%, frente al 40% que suman Partido Popular y Vox.
Diferencias claras según el país de origen
El estudio, que analiza muestras representativas de comunidades que suponen el 70% de la población española nacionalizada nacida en el extranjero, revela diferencias muy marcadas entre colectivos.
Los únicos grupos en los que la derecha supera el 50% del voto son los nacidos en Venezuela (61%) y Cuba (52%), donde el apoyo a PP y Vox se reparte de forma casi equilibrada.
En cambio, los inmigrantes procedentes de Marruecos se inclinan de forma clara hacia la izquierda, con un 58% de preferencia por PSOE, Sumar o Podemos, 28 puntos por encima de las opciones conservadoras. Una tendencia similar se observa entre los nacionalizados de Argentina, donde las formaciones de izquierda alcanzan el 53%.
También entre los ciudadanos de origen Ecuador —la comunidad más numerosa de españoles nacidos en el extranjero— la izquierda obtiene ventaja: el 53% apoyaría a PSOE, Sumar o Podemos, frente al 39% que optaría por PP o Vox.
Conservadores en valores, pero con voto más progresista
Uno de los aspectos más llamativos del análisis es la aparente contradicción entre la ideología y el voto. Según los datos del CIS citados por ABC, los inmigrantes nacionalizados se sitúan en una media de 5,1 en la escala ideológica de 1 a 10, más a la derecha que la media de los españoles nacidos en el país (4,7).
Entre los colectivos más conservadores destacan venezolanos y cubanos (6,0), rumanos (5,7) o dominicanos (5,6), mientras que los marroquíes se sitúan más a la izquierda (4,5).
Expertos consultados por el diario señalan que esta diferencia entre valores ideológicos y comportamiento electoral es habitual en Europa y América del Norte. Factores como la percepción de discriminación, las políticas migratorias o la socialización política en el país de origen influyen decisivamente en la orientación del voto.
Un peso electoral todavía limitado
A pesar de su creciente importancia demográfica, el impacto electoral de los inmigrantes nacionalizados sigue siendo limitado en las elecciones generales. De los aproximadamente 9,5 millones de residentes nacidos en el extranjero, solo tres millones tienen nacionalidad española.
Además, su participación electoral suele ser entre 15 y 20 puntos inferior a la media de la población autóctona, lo que reduce su capacidad de influir de forma decisiva en los resultados.
No obstante, los expertos advierten de que esta situación podría cambiar en el futuro. El aumento progresivo de las nacionalizaciones y la llegada a la mayoría de edad de la segunda generación de inmigrantes harán que su peso político crezca en la próxima década.