Vox admite que la caída de Orban “no es una buena noticia” y la vincula a una campaña de Von der Leyen y el PP

Ignacio Garriga lamenta la derrota de Orban en Hungría, la atribuye a una campaña de Von der Leyen y el PP y niega impacto en Vox o falta de autonomía.

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El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga.  Matias Chiofalo - Europa Press

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El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha admitido este lunes que la derrota de Viktor Orban en las elecciones de Hungría “no es una buena noticia”, y la ha achacado a una “brutal campaña” contra el dirigente magiar “protagonizada” por Ursula von der Leyen y “eurodiputados del PP y la izquierda”.

Orban, socio político de Vox, fue derrotado en los comicios húngaros del domingo por el conservador Péter Magyar, poniendo fin a 16 años consecutivos en el poder. En una comparecencia ante los medios en la sede nacional del partido, Garriga ha señalado directamente a Von der Leyen y a los eurodiputados 'populares' y socialistas por “exigir mayores sanciones y asfixia” para Hungría y por las “amenazas veladas de expulsarle de la Unión Europea (UE)”, algo que, a su juicio, ha tenido “consecuencias”.

Asimismo, ha considerado “revelador” que Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, George Soros y Barack Obama se hayan alineado a la hora de celebrar la derrota de Orban. En cuanto al resultado electoral, ha subrayado que ha sido la oposición a Orban la que se ha impuesto, después de años de cuestionamientos sobre la calidad democrática y el respeto al Estado de Derecho en Hungría. En este sentido, ha remarcado que Vox no pone en duda el veredicto de las urnas en el país centroeuropeo.

Preguntado por un posible impacto de la pérdida de poder de Orban en las expectativas electorales de Vox o en sus alianzas internacionales, Garriga ha rechazado ambas lecturas. En este marco, ha negado que exista una falta de “autonomía” de Vox respecto a referentes como Donald Trump o Benjamin Netanyahu. “Solo nos debemos a los más de 70.000 afiliados”, ha afirmado, y ha calificado el resto de interpretaciones como “ganas de enredar el debate político”.