Vox ha presentado nuevamente un documento a la Mesa del Congreso este jueves, solicitando a la presidenta Francina Armengol, del PSOE, que aumente el número de preguntas asignadas a la oposición en las sesiones de control al Gobierno. Propone que se redistribuyan las preguntas no utilizadas por el PSOE y Sumar, y demanda que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se limite a responder solo tres preguntas cada semana.
Ya en febrero, Vox realizó una petición similar a Armengol y ahora reitera su reclamación con un nuevo documento en el que critica el actual sistema de distribución de preguntas orales en el Pleno, especialmente aquellas dirigidas al presidente del Gobierno, calificándolo de “insuficiente, desproporcionado y contrario al espíritu constitucional de control al Ejecutivo”.
En su escrito, la portavoz parlamentaria Pepa Millán subraya la inexistencia de una norma escrita que justifique que el presidente del Gobierno solo responda a tres preguntas por sesión, y critica la falta de equidad en este proceso, especialmente cuando el presidente de Vox, tercera fuerza con más de tres millones de votos, debe compartir este limitado espacio con partidos mucho menores.
Millán también compara esta situación con la figura del ‘líder de la oposición’, un concepto que en Vox ven como anticuado debido a la actual fragmentación parlamentaria. Además, destaca las ausencias del jefe del Ejecutivo en las sesiones de control, lo que, a su juicio, limita aún más las oportunidades de su partido para interrogar a Sánchez.
Finalmente, Vox pide a la Mesa del Congreso que revise las reglas que establecen el límite de tres preguntas al presidente y el criterio de reserva de una de estas para el ‘líder de la oposición’. Solicitan además una nueva resolución que incluya criterios de proporcionalidad y relevancia nacional, permitiendo que las preguntas no usadas por los grupos del Ejecutivo sean reasignadas a la oposición, asegurando así un control parlamentario efectivo y sin restricciones.