Vox mantiene que el PP está detrás de la guerra sucia de los críticos y pretende frustrar los pactos autonómicos

Figaredo acusa al PP de impulsar la guerra sucia de los críticos de Vox para torpedear pactos autonómicos y rechaza convocar un congreso extraordinario.

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El diputado de Vox José María Figaredo interviene durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, a 18 de marzo de 2026, en Madrid (España). Marta Fernández - Europa Press

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El secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha reiterado este viernes que el PP es responsable de “la guerra sucia” emprendida por los sectores críticos con la actual dirección del partido, entre ellos Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith. A su juicio, la finalidad de estas maniobras es “sabotear” los posibles acuerdos de gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

En una entrevista en el “Programa de AR”, recogida por Europa Press, Figaredo ha sostenido que Alberto Núñez Feijóo “prefiere pactar” con el PSOE y que, por ese motivo, “trata de boicotear y sabotear los pactos con Vox”. “Le incomodan porque romperían su narrativa”, ha añadido durante la conversación.

Siguiendo esta argumentación, el dirigente de Vox ha asegurado que la dirección de “Génova” ha “boicoteado” los acuerdos postelectorales “en semanas anteriores”. Según ha explicado, “hemos estado a punto de pactar y los hombres de ‘Génova’ se meten por en medio, están en el boicot claro de las negociaciones”, insistiendo en que estas injerencias habrían frustrado entendimientos ya encarrilados.

Rechazo a un congreso extraordinario en Vox

Respecto a la iniciativa de convocar un congreso extraordinario, impulsada por Espinosa de los Monteros, Ortega Smith y otros dirigentes críticos para debatir la situación interna del partido, Figaredo ha vuelto a rechazar de plano esa posibilidad. Ha defendido que Vox “es el partido que más democracia interna que tiene España” y que su estructura ya garantiza la participación de la militancia.

“Un afiliado, un voto y tienen derecho a voto todos los afiliados que estén al corriente de pago, no hay compromisarios (en alusión al sistema ‘popular’), no votan agrupaciones (el referencia a los socialistas), se vota cada cuatro años al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), y a Santiago (Abascal)”, ha subrayado, reivindicando el modelo interno de la formación frente a las críticas.

Críticas a los disidentes y defensa de las cuentas

Bajo el epígrafe de los estatutos, Figaredo ha reprochado a los sectores disidentes que “ahora se caen del caballo” cuando las normas internas del partido fueron “firmados y aprobados” por quienes hoy las cuestionan. “Es un cuento chino”, ha sentenciado, restando credibilidad a las denuncias sobre el funcionamiento orgánico de Vox.

En relación con las cuentas del partido, el dirigente ha defendido que “están colgadas” en la página web de la formación y que cualquier ciudadano puede consultarlas. Ha recordado igualmente que el Tribunal de Cuentas sancionó a Vox por financiación irregular derivada de la recaudación obtenida mediante la venta de pulseras. “Imagínese el nivel de escrutinio”, ha concluido, utilizando este episodio para ejemplificar el control al que, según él, está sometida la organización.