Vox ha presentado en el Congreso una proposición no de ley con la que busca que se otorgue un reconocimiento expreso a las víctimas del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), organización terrorista que actuó contra las Fuerzas de Orden Público durante la dictadura franquista. La formación de Santiago Abascal quiere que sus crímenes no prescriban y que se declaren de lesa humanidad.
En el texto registrado para su debate en la Comisión Constitucional, Vox sostiene que los asesinatos cometidos por el FRAP, surgido de una escisión del Partido Comunista de España, "no pueden quedar sepultados por el olvido ni diluidos por el paso del tiempo o por quienes buscan una memoria histórica selectiva".
Reconocimiento y homenaje a las víctimas
El partido subraya que es "deber moral" de España rendir tributo a quienes "cayeron a manos de una banda terrorista, asesinados no por lo que hicieron, sino por lo que eran: hombres que, cumpliendo su misión de proteger el orden público y la seguridad ciudadana, servían a España".
Durante los años en que estuvo activo, el FRAP llevó a cabo "numerosos" crímenes. El primero se produjo en la manifestación del 1 de mayo de 1973, cuando este grupo armado asesinó de una puñalada al subinspector del Cuerpo General de Policía Juan Antonio Fernández Gutiérrez e hirió a una veintena de agentes. Uno de ellos, el subinspector del mismo cuerpo Manuel Predregal Manzano, falleció menos de dos meses después a consecuencia de las heridas sufridas.
Dos años más tarde, en la campaña que el FRAP desarrolló en Madrid, Barcelona y Valencia, la organización cometió tres asesinatos: los de los policías armados Lucio Rodríguez Martín y Juan Ruiz Muñoz, y el del teniente de la Guardia Civil Antonio Pose Rodríguez. Además, dejó cuatro heridos, algunos de ellos de gravedad.
El FRAP fue también responsable del asalto armado a la pagaduría de la Residencia Sanitaria del Valle de Hebrón (Barcelona) y del tiroteo en el que murió el joven Diego del Río Martín y resultó herido su compañero Enrique Camacho Jiménez, quien, aunque gravemente herido, logró sobrevivir.
Imprescriptibilidad y rechazo al enaltecimiento
En base a estos hechos, Vox reclama que el Congreso exprese su respeto y consideración por la memoria de todas las víctimas del FRAP "por haber sacrificado sus vidas en el cumplimiento del deber y al servicio de España", y que muestre su respaldo a las actuaciones de las distintas administraciones dirigidas a custodiar su recuerdo y a reparar "en cuanto sea posible "los daños sufridos por las víctimas y sus familiares.
Asimismo, la formación de Abascal urge al Gobierno a "hacer efectiva" la prohibición de cualquier acto de enaltecimiento público de los terroristas del FRAP "y de los principios inspiradores de esta banda criminal", y a impulsar las reformas necesarias para que sus crímenes sean considerados de lesa humanidad y se garantice "la efectiva imprescriptibilidad" de todos los delitos de terrorismo.