Yolanda Díaz acusa al PP de brutalidad en el Congreso y de alentar el odio en las calles

Yolanda Díaz acusa a Feijóo de "brutalidad descarnada" en el Congreso y de alimentar el odio en las calles, y llama a la izquierda a recoser la sociedad.

3 minutos

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, inaugura las Jornadas 'Democracia: Heridas y Esperanza' en el Instituto Cervantes Ricardo Rubio - Europa Press

Publicado

3 minutos

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha cargado contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, por la "brutalidad descarnada" mostrada, a su juicio, en la sesión de control al Gobierno de este miércoles. Díaz ha advertido de que el dirigente 'popular' "defiende el odio en las calles" al "jactarse" de que el presidente Pedro Sánchez no pueda transitar con normalidad por los espacios públicos.

En el acto "Democracia: heridas y esperanza", celebrado en la sede del Instituto Cervantes, la líder de Sumar ha vuelto sobre lo ocurrido en el Congreso, denunciando como "brutalidad descarnada" la actitud del Partido Popular. A su entender, la formación que encabeza Feijóo ha dejado atrás "las formas" propias de la institucionalidad para aproximarse y mimetizarse con la extrema derecha, de la que ha señalado que ya forma parte.

"Las formas, yo que vengo del derecho y me apasiona el derecho, son absolutamente claves en la vida como seres humanos, pero lo son en la vida pública y en la vida institucional. Las formas son el canal por el que transcurren los procesos democráticos", ha subrayado Díaz, reivindicando el respeto a las normas de convivencia democrática.

La vicepresidenta ha apuntado directamente a Feijóo por "festejar" y "defender el odio" en las calles, acusándole de alimentar un clima de tensión y de dar cobertura a elementos de violencia al presumir de que Sánchez sea increpado en lugares abiertos. "Yo creo que es verdad que no insultar, no agredir, no decir cosas gruesas, no está de moda", ha insistido durante su intervención.

Alerta sobre el avance de la ultraderecha

Díaz ha situado este "ataque a la democracia" dentro de una estrategia internacional en la que ha mencionado a dirigentes como el expresidente estadounidense Donald Trump, el mandatario argentino Javier Milei o el primer ministro húngaro Viktor Orbán. Según ha indicado, este bloque no representa "rebeldía", sino un proyecto que se apoya en la "frustración" social y en la vuelta al "neoliberalismo más salvaje".

Asimismo, ha avisado de que estas fuerzas pretenden utilizar el odio como "nutriente" para fracturar centros de trabajo y entornos educativos, impulsando políticas de desregulación que, bajo la apariencia de simplificación administrativa, persiguen "robar los derechos laborales" conquistados por la ciudadanía.

En su alegato contra la ultraderecha, la dirigente de Sumar ha cuestionado el "mito" de que se trate de una "ola imparable", recordando que en España ya fue frenada en las urnas en las elecciones del 23 de julio de 2023.

Llamamiento a la izquierda para recoser la sociedad

Díaz ha reiterado que, frente a la "violencia ilegítima del poder" que atribuye a Trump y a sus referentes europeos, las fuerzas de izquierda deben dejar de limitarse a responder y pasar a la "ofensiva" con un proyecto democrático propio. En esta línea, ha llamado a las formaciones progresistas a "recoser la sociedad" y plantar cara al machismo de la extrema derecha, que, según ha señalado, está provocando que muchas mujeres jóvenes se desplacen hacia posiciones de izquierda como reacción a los ataques que sufren.

La vicepresidenta ha descrito el momento actual como una etapa de "excepcionalidad democrática", en la que, según ha denunciado, el PP y sus aliados persiguen la "neutralización de la gente progresista". Ha alertado, además, del peligro de una "exclusión por arriba", protagonizada por ultrarricos que se "desentienden de la democracia", y de una "exclusión por abajo" de quienes dejan de confiar en las instituciones.

Para concluir, la líder de Sumar ha defendido que la única forma de "ganar el país" frente al odio pasa por la movilización social y por profundizar en la "democracia económica", reclamando que la soberanía se extienda también al ámbito fiscal y al funcionamiento de las empresas para impedir que se conviertan en espacios de poder autoritario.