Yolanda Díaz, la dirigente que articuló la izquierda alternativa pese a sus choques con Podemos y se desgastó tras brillar en Trabajo

Yolanda Díaz renuncia a repetir como candidata en 2027 tras liderar la izquierda alternativa, chocar con Podemos y desgastarse al frente de Sumar.

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La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, comunicó este miércoles que no volverá a presentarse como candidata en las elecciones generales de 2027, poniendo fin a una etapa en la que se aupó al liderazgo de la izquierda alternativa gracias a su labor al frente del Ministerio de Trabajo, logró reunir a las principales fuerzas de ese espacio en una lista conjunta y terminó sufriendo un notable desgaste político a lo largo de esta legislatura.

Nacida en 1971 en la localidad coruñesa de Fene e hija del histórico dirigente de CC.OO. en Galicia Suso Díaz, cuenta con una licenciatura en Derecho y estudios de postgrado en Recursos Humanos, Relaciones Laborales y Urbanismo. Antes de dedicarse de lleno a la política, desarrolló su carrera como abogada laboralista en distintos despachos, hasta poner en marcha su propio bufete en Ferrol.

Su entrada en la vida institucional se produjo de la mano de IU, formación en la que llegó a ser coordinadora en Galicia hasta 2017, y en 2007 fue elegida concejala en el Ayuntamiento de Ferrol, donde participó en un Gobierno de coalición con el PSOE y asumió la tenencia de Alcaldía.

Fue candidata de IU en las autonómicas gallegas de 2005 y 2009 sin obtener escaño, pero sí logró representación en 2012 al encabezar una candidatura amplia de fuerzas de izquierda (con Anova y Equo) bajo la marca Alternativa Galega de Esquerda (AGE).

En aquellos comicios de 2012 contó entre sus asesores con Pablo Iglesias, que poco después impulsaría Podemos, y con quien mantuvo durante años una relación de colaboración política y afinidad, aunque hoy sus posiciones se encuentran alejadas.

En esa etapa también ejerció de oposición al actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Con las generales de 2015 dio el salto a la política estatal al ser elegida diputada por Galicia en la coalición En Marea, que integraba a Anova, Podemos e IU, un intento de reagrupación de la izquierda que anticipa el modelo de la actual plataforma Sumar.

Ascenso en Unidas Podemos y llegada al Gobierno

Desde entonces se consolidó como una de las figuras de referencia del grupo confederal, vinculada a los ámbitos de economía e industria, y pasó a integrarse en el círculo cercano de Iglesias dentro del espacio confederal. Compartió con él la idea, tras las elecciones de 2019, de que el acuerdo con el PSOE debía implicar la entrada en un Gobierno de coalición.

En otoño de ese mismo año decidió abandonar la militancia de IU, en desacuerdo con la dirección encabezada por Alberto Garzón, partidaria de apoyar la investidura sin entrar en el Ejecutivo, y quedó políticamente adscrita únicamente al PCE.

Fue Iglesias quien la propuso a Pedro Sánchez como ministra de Trabajo y Economía Social en representación de Unidas Podemos, una de las carteras de mayor peso para el socio minoritario del Gobierno, cargo que asumió en enero de 2020.

Cuando Iglesias dejó la política estatal para concurrir a las elecciones autonómicas madrileñas, la señaló como candidata a las generales y ocupó también su puesto como vicepresidenta segunda.

Gestión en Trabajo, nacimiento de Sumar y ruptura con Podemos

Las tensiones entre Podemos y Yolanda Díaz comenzaron a hacerse visibles cuando en el partido morado generó malestar su participación en un acto con la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, la exvicepresidenta valenciana Mónica Oltra y la líder de Más Madrid, Mónica Oltra, sin la presencia de las exministras Irene Montero e Ione Belarra. En Podemos interpretaron ese encuentro como el germen de Sumar.

En el Ministerio de Trabajo, Díaz protagonizó hitos como la aprobación de la reforma laboral, que salió adelante por el error en la votación del exdiputado del PP Alberto Casero, y vio crecer su valoración pública por medidas como la subida del salario mínimo y el diseño del mecanismo de los ERTE durante la pandemia.

En paralelo puso en marcha su “denominado” proceso de escucha para decidir si concurría a las elecciones de 2023, que culminó en abril de ese año en un acto en el polideportivo “Magariños” de Madrid, arropada por la mayoría de las fuerzas que acabarían integrando la coalición Sumar, con la ausencia de Podemos, que escenificó así su choque con la vicepresidenta.

La convocatoria de las generales del 23J obligó a un acuerdo entre una quincena de partidos para concurrir en una lista conjunta, en la que finalmente se integró también Podemos pese a las fricciones con Díaz, bajo la marca Sumar y con ella como referente electoral, logrando más de tres millones de votos.

El proyecto impulsado por Díaz resultó decisivo para la formación de un nuevo Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar, aunque las discrepancias con Podemos se agudizaron al quedar los morados fuera del Consejo de Ministros. La ruptura se consumó a finales de 2023, cuando pasaron al Grupo Mixto.

Desgaste político, reveses electorales y retirada

La figura de Díaz empezó a deteriorarse tras los malos resultados de Sumar en el ciclo electoral de 2024, especialmente con el golpe de las elecciones europeas, que abrió diferencias internas entre sus socios y desembocó en su dimisión como líder orgánica de Sumar tras ese revés.

En esta legislatura tampoco ha logrado sacar adelante la reducción de la jornada laboral, una de sus principales banderas para el mandato, mientras Sumar dejaba de ser un paraguas de partidos para convertirse en una formación más dentro de la confluencia.

Paralelamente, el líder de IU, Antonio Maíllo, señaló públicamente que la vertiente política de Díaz debía mejorar y reclamó una renovación de liderazgos para la nueva etapa de la izquierda alternativa. Algunos sectores de Sumar consideraban que trataba de reimpulsar su proyecto, pero sin grandes hitos de gestión como los de la legislatura anterior.

Tras ausentarse del acto de refundación de la coalición entre Sumar, IU, Más Madrid y Comuns, Díaz ha oficializado su renuncia a volver a ser candidata en las próximas elecciones generales, abriendo así la puerta a una nueva fase en la izquierda alternativa.